Histórico

Sandero, la carta bajo la manga de Renault

Loading...
19 de septiembre de 2008

Tiene una gran responsabilidad, pero sus "papás" están seguros que la cumplirá a cabalidad y superará con creces las expectativas que se han puesto sobre él.

Y por lo que se pudo ver esta semana, tiene argumentos suficientes para hacerle honor a la confianza que se ha depositado sobre sus hombros. O mejor, sobre sus ruedas.

Se trata de la nueva carta que la firma francesa Renault tiene para competir en el cada vez más difícil mercado automotor colombiano: el Renault Sandero, un vehículo que entra a jugar en el segmento denominado Small, y en el que se las tendrá que ver cara a cara con pares que están incluso bajo la misma sombrilla del rombo.

Aunque desde la ensambladora Sofasa, en donde se montará el carro para el mercado colombiano y la región andina, además de Perú y Chile, inicialmente, se señala que no tiene por qué ser un competidor directo de otros modelos, es claro que podría hacer voltear la cara de muchos compradores que van a los concesionarios de la marca por un auto y ven este nuevo modelo en la vitrina. Por lo menos lo pensarán más de una vez antes de decidirse.

Y ya más adelante, el tiempo y el mercado dirán si pueden convivir o de manera definitiva uno de los tradicionales de la marca pasará a jubilación.

Por ahora es mejor concentrarse en lo que trae el Sandero y lo demás, que venga.

Nuevos modelos
El Contrato 2009, el plan estratégico que se ha trazado el constructor europeo, implica la presentación hasta el próximo año de 29 nuevos modelos; el Sandero es uno de ellos.

Este es un carro que se ha diseñado de manera especial para los mercados emergentes y está en la misma línea del ya conocido Logan. De hecho, comparte la plataforma con este, su hermano mayor, y también la concepción de ser un carro con un alto grado de habitabilidad para sus ocupantes.

De acuerdo con lo explicado por los voceros de Sofasa, el Sandero "fue desarrollado siguiendo unos lineamientos claves: concebir un vehículo moderno, fiable y habitable".

En cuanto a lo primero, es justo decir que el carro ofrece un impacto visual mucho más favorable que el Logan en su primer contacto.

Aquí los diseñadores de Renault en el Tecnocentro, se dieron a la tarea de tener un carro más apetecible desde el primer momento. A diferencia del Logan que gana adeptos una vez sus ocupantes se suben y lo prueban.

Es un hatchback, un cinco puertas, y esto, seguramente hace que en materia de diseño se haya jugado con formas menos cuadradas. Un poco más fluidas.

Cuenta con un persiana frontal que está integrada a la carrocería y que hace un buen juego con su conjunto óptico delantero. La toma de aire bajo esta persiana es amplia. En la versión Dynamique, la que viene con todo el equipo, un listón cromado preside la vanguardia del vehículo.

Otro detalle importante en diseño está en la forma de ola invertida que se desarrolló en sus puertas, para darle una mayor sensación de movimiento.

De igual manera permitió que se pudiera desarrollar más visibilidad desde adentro del carro para que el conductor pueda controlar con mayor seguridad las diferentes situaciones de manejo. Tiene además protectores laterales en la base de las puertas. Y en la versión full equipo se ofrecen ensanchadores que le dan una apariencia más deportiva, justo en el gusto de una parte del tipo de comprador que Renault quiere atraer a este automóvil.

En su parte trasera cuenta con un portón amplio en su apertura que permite que diferentes tipos de objetos o equipaje puedan acomodarse sin mayores problemas. Su baúl tiene una capacidad de 320 litros, y con las sillas abatidas esta aumenta hasta los 1.200 litros, que, según Renault, no se encuentra en ningún otro vehículo en el segmento que se ubica el Sandero.

Este portón está custodiado a los lados por stops que ya se asemejan un poco a los que se montan en la Scenic II.

Todos caben
Para no perder la tradición de su predecesor, el Sandero cuenta también cuenta con el espacio interior como su gran caballo de batalla para cumplir con las expectativas. Su distancia entre ejes: de 2.59 metros, le confiere la posibilidad de un desplazamiento cómodo para los cinco ocupantes para los que fue diseñado. Es además un carro de una altura interna importante, para evitar molestas situaciones cuando, por ejemplo, se puede rodar por terrenos un poco difíciles. En los asientos de atrás es de 88 centímetros. El espacio para las piernas es bueno para el promedio de las personas.

Adelante, el conductor, según la versión del carro, podrá tener la posibilidad de regular su asiento en altura, otra ventaja para mayor control del carro y las situaciones de manejo.

Y es precisamente en el manejo en donde este carro sorprende. EL COLOMBIANO tuvo la oportunidad de probar el carro durante varios días con el apoyo de la ensambladora Sofasa, la semana previa a su presentación formal, que se realizó el pasado 16 de septiembre.

El Sandero monta un motor de 1.600 centímetros cúbicos, con 8 válvulas que se apoya en una buen relación de caja para compensar que no se convierta en un carro "tullido". Y en este tema cumple, porque probándolo en las condiciones de geografía de Medellín y sus sitios aledaños, el Sandero demostró que sí puede afrontar este reto.

Una caja que responde bien en sus tres primeros cambios, el cuarto se mantiene más plano y se requiere de una condición de tráfico muy despejada para poder llevarlo a la quinta y dejarlo en una buena velocidad. Aunque en condiciones de prueba en la ruta por el norte del Valle de Aburrá, el velocímetro marcó hasta los 130 kilómetros por hora, cabe anotar que en la ficha técnica se habla de una velocidad tope de 175 kilómetros por hora.

Sus cambios, además, presenta una buena recuperación para evitar que entre marcha y marcha se pierda el empuje alcanzado y los bríos logrados sobre el firme. Un torque de muy buena factura que a las 3.000 revoluciones ya es importante también le permiten al carro contar con arrestos suficientes para enfrentar el firme con seguridad.

En materia de suspensiones, el carro ofrece comodidad y seguridad al tenerse de manera justa cuando marcha sobre el pavimento, con una dirección asistida justa que permite llevar el vehículo sin que sea una labor titánica su control.

Adelante cuenta con una tipo McPherson, adicionada con una barra estabilizadora.

También es importante anotar que su motor se ubicó un poco más atrás para mejorar el tema del centro de gravedad y minimizar posibles efectos de subviraje.