Santa Zita y las empleadas multifuncionales
En este mundo del consumo con celebraciones a granel para promover el comercio: día de la mujer, del hombre, del niño, del anciano..., existe también el día de la empleada doméstica: el 27 de abril.
Santa Zita fue una empleada doméstica (Lucca Italia 1218 - 27 de abril 1278), con una historia plena de eventos sobrenaturales, humildad y dedicación a su trabajo y a los marginados.
La importancia de Zita en Lucca fue tan grande, que en ocasiones la misma ciudad fue referida como Santa Zita. Dante en la Divina Comedia , haciendo referencia a un viejo magistrado de Lucca, lo señala como "anciano de Santa Zita".
Proclamada patrona de las trabajadoras domésticas por Pío XII, lo es también de los panaderos. En nuestra sociedad colombiana, en la cual aún es común tener empleadas domésticas, bien vale la pena reflexionar un poco acerca de la importancia de éstas en nuestras vidas. En no pocos hogares son realmente las "madres sustitutas" con múltiples funciones: madre, padre, sicóloga, cocinera, orientadora espiritual, aseadora, educadora, recreacionista, enfermera, etc.
Mirada desde adentro, su actividad ejerce gran influencia en el desarrollo del país porque en sus manos está la orientación de no pocos niños en todos los aspectos antes descritos. En nuestro mundo de supuesta igualdad de derechos, con jornadas laborales y actividades profesionales y sociales extendidas, muchas de las labores familiares que en el pasado realizaron nuestras madres, ahora son delegadas, en algunos casos totalmente, a la empleada doméstica, con las implicaciones que esto tiene, habida cuenta que la mayoría de ellas no tienen ninguna preparación para desempeñar dichas funciones y simplemente pueden limitarse a repetir los modelos educativos aprendidos en sus respectivos hogares.
Por mi trabajo he atendido a muchas empleadas domésticas; la gran mayoría no debieran llamarse así sino "esclavas domésticas con cargos múltiples", con historias de maltrato emocional y hasta físico y con salarios de miseria e incumplimiento de sus derechos legales.
Bueno tener en cuenta el día de la empleada doméstica, no para regalarle un vestido que esté en promoción, sino para que reflexionemos un poco y valoremos a esas mujeres que se entregan sin reserva a nuestras familias en horarios extendidos sin límites, y transcurren sus vidas como santa Zita, sin oportunidad de desarrollarse como seres humanos y mejorar su nivel de vida.
Para pensar un poco: se entrega la orientación de los hijos desde bebés a personas que no están capacitadas para ello y a quienes nadie brinda capacitación y que, como si fuera poco, muchas veces permanecen a su cuidado hasta 10 horas cada día, en cambio se buscan colegios con esquemas relacionados con las inteligencias múltiples y otros aditivos a costos exorbitantes por unas cuantas horas.
¿Sí serán justos los salarios y el trato recibido por una empleada "multifuncional" que aparte de las funciones descritas regalan su amor y su presencia a los niños, amor y presencia que, por sus muchas actividades, en tantas ocasiones sus padres les niegan?