Histórico

Santi también resultó buena papa

LA NUEVA GENERACIÓN del bicicrós se distingue por su manejo de la bicicleta y por la habilidad dentro de la pista. Santiago Santa Moreno es de esos niños que hacen sus pinos en este deporte y que tienen pinta de campeón, apenas a los siete años de edad.

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27 de octubre de 2011

En los corredores de la Central Mayorista se iniciaron las hazañas de Santiago Santa.

El riesgo siempre lo ha atraído, al punto de que el motocrós es una de sus pasiones televisivas, pero él se siente como un verdadero piloto del bicicrós.

Santi es de esos pelaos que se sueñan con ser campeones. Por fortuna, sus padres Osmany Moreno y Nicolás Santa han hecho toda clase de esfuerzos para que se sostenga dentro de esa goma que se convirtió en casi una religión para el niño de siete años.

El semillero de la Comisión de Bicicrós fue su plataforma de lanzamiento, pero las piruetas que hizo por los corredores de la Central Mayorista, entre bultos de papas, le enseñó a sortear los morros, algo que trasladado a la pista de Belén lo ha hecho conocido y respetado dentro de los que comienzan.

A sus pocos años de vida ya es un campeón. Lo ha sido cuatro veces en nacionales y en departamentales, ya incluso en la categoría de expertos, con un recorrido que lo ha llevado a las pistas de Santa Marta, donde tuvo la oportunidad de conocer el mar; Pasto, Armenia, Bogotá, Pereira, Chinchiná, Barranca, Chía y Cali, con una cosecha como si fuera de papas, en la que recogió 19 medallas de oro, siete de plata y tres de bronce.

"Santiago es un talento de este deporte. Su padre -tiene un puesto de venta de papa en la Central Mayorista- y yo lo apoyamos mucho, porque sabemos que tiene madera", dice sobre Santiago su emprendedora mamá, Osmany, quien ve en este niño un talento para darle vía libre.

Santi es de pocas palabras con los extraños, pero sus ojos muestran mucha picardía, esa a la que le sacan jugo en el Orestes Sindicce, donde saben que cuentan con un excelente estudiante, de aquellos que les gustan las matemáticas, como a buena parte de los muchachos de la categoría élite de Antioquia, que se inclinaron con carreras relacionadas con los números.

Ahí emerge con buena pinta de futuro el sardino Santiago Santa Moreno (Club Nuevo Milenio), el pelao al que le fascinan las hamburguesas, pero que también le mete el diente al pescado, y quien este fin de semana se disfrazará de mimo, aunque a la pista Antonio Roldán Betancur asiste, siempre de la mano de sus padres, con la pinta de un niño "buena papa", cargado de talento.