Santos califica el caso hacker de "escandaloso y empresa criminal"
El presidente de la República, Juan Manuel Santos, pidió este lunes llegar al fondo de las investigaciones que se adelantan en el caso del hacker Andrés Sepúlveda "para bien de nuestra democracia y de nuestro Estado de Derecho".
"A mí también me dio escalofrío. Yo leí eso y me preocupé mucho. Me pareció escandaloso y lo que a uno le dice eso es que existía una empresa criminal y empresa para delinquir", indicó el mandatario.
El Jefe de Estado indicó que las revelaciones dadas el pasado domingo en Semana por Sepúlveda demuestran que había y existe una empresa criminal.
"Esas acusaciones y esos señalamientos son supremamente graves. En un Estado de Derecho y una democracia como la nuestra eso es muy peligroso", afirmó.
Y agregó "se hicieron unas acusaciones supremamente delicadas y yo quiero que esto se llegue al fondo y todas las autoridades deben estar muy pendientes de llegar al fondo de esta situación para bien de nuestra democracia y de nuestro Estado de Derecho”.
Por su parte, el expresidente Álvaro Uribe, descalificó a través de su cuenta de Twitter los señalamientos de Sepúlveda y aseguró que "se inventaron el hacker (pirata) para tapar el dinero del narcotráfico a los asesores políticos de Santos y a su campaña".
El escándalo se remonta a mayo pasado en plena campaña electoral se descubrió una oficina desde la que, según la Fiscalía, Sepúlveda espiaba a los negociadores de paz del Gobierno y a otros políticos, como parte de la campaña presidencial de Óscar Iván Zuluaga, candidato del Centro Democrático.
En la entrevista con Semana, Sepúlveda asegura que la orden, desde la campaña del Centro Democrático, era atacar todo lo que no fuera compatible con las ideas del uribismo.
Las declaraciones del hacker
En la entrevista, Sepúlveda reveló que tiene pruebas de lo que está asegurando y no miente.
“Yo tengo documentos, tengo medios técnicos, registros técnicos, llamadas, documentación, información, videos, audios… tengo de todo”, dice Sepúlveda en la entrevista.
Además dijo que en una reunión que sostuvo entre noviembre y diciembre del año pasado escuchó que “hay gente de la Fuerza Pública, los disidentes del Ejército, se están reorganizando para atacar el proceso de paz”.
Sepúlveda indicó que frente a esos señalamientos tiene pruebas “ante ese tipo de cosas yo siempre digo, me someto a un polígrafo. Con quien sea, cuando sea, me graban, como sea pero yo escuché eso”.
Al ser cuestionado sobre la participación del general (R) Rito Alejo del Río y si él liderada esa campaña de militares que están opuestos al proceso de paz, Sepúlveda indicó que “no solo un grupo, una respuesta a una posible firma al proceso de paz, esa respuesta es un grupo armado ilegal”.
El presunto hácker indicó que tras esa reunión no volvió a reunirse con Rito Alejo del Río.
“La orden que tenía desde la campaña del Centro Democrático era atacar todo lo que no fuera compatible con el uribismo”, afirmó.
Entre las revelaciones entregadas, el hácker explicó que el énfasis de esa campaña era atacar a todo lo que no fuera compatible con el uribismo. "Recuerdo mucho que dentro de la campaña me hicieron énfasis en atacar a Iván Cepeda, atacar a Juan Manuel Santos, atacar a César Gaviria, a todos los Gaviria, a Simón, a los Galán, Enrique Peñalosa también se consideró un objetivo de alto valor, la Fiscalía, específicamente Eduardo Montealegre. A él se le hizo una guerra sucia grande, muy grande", dijo.
Sepúlveda, también reveló que sostuvo reuniones con Óscar Iván Zuluaga, María Fernanda Cabal, José Félix Lafourie, Luis Alfonso Hoyos, David Zuluaga y más gente del uribismo.
“Y se decía, bueno, quién está hablando mal de nosotros. Yo presentaba un reporte, yo tengo esos reportes guardados. Se presentaba un reporte y se decía, mire están hablando de esto y esto. (…) De ahí nacieron muchos ataques contra la Fiscalía. De ahí nacieron ataques al presidente Santos”, explicó.
De igual forma, aseguró que la sala Fachada llamada Andrómeda, en Bogotá, fue la proveedora de información del uribismo y que fue esta sala la que ‘chuzó’ al presidente Juan Manuel Santos. “El objetivo era saber qué hacía el Presidente, cómo lo hacía, cuándo lo hacía, desde su parte electrónica”.
También aseguró que la Dirección Nacional de Inteligencia fue participante y coayuvante de él para obtener información de primer nivel. “Me daban líneas de ataque de lo que podíamos hacer, y todo muy a fin, extrañamente, del expresidente Uribe”.