Histórico

Se acerca día de la independencia fetal

ESTUDIOS ALREDEDOR DEL mundo proponen establecer estándares de medición prenatal acordes con los contextos y las características genéticas de los individuos. Es una cuestión de "peso".

27 de julio de 2011

Mientras la altura promedio en Alemania es de 1,80 metros, en Francia alcanza los 1,75, en Colombia 1,70 y Vietnam es de 1,62. Es claro que, estrictamente hablando de la longitud del cuerpo, los latinoamericanos estamos lejos de alcanzar a los europeos.

La mayoría de los colombianos puede corroborar esto tan solo con pararse junto a un danés promedio (1,80 de altura). Lo curioso es que en el campo de la obstetricia, este hecho apenas ahora se está aclarando.

Un estudio publicado en The Lancet y desarrollado por Rafael Mikolajczyk, del Instituto de Investigación para la Prevención y la Medicina Social, propone la utilización de tablas de crecimiento fetal según la región y el fenotipo de sus gentes.

Utilizando información de 24 países en vías de desarrollo, el sistema promete acomodarse a las características propias de países como Colombia, en donde hasta el momento se ha utilizado la tabla Handlock de origen estadounidense.

"Nos tenemos que llenar de herramientas porque la mayoría son americanas", advierte la ginecoobstetra de la Clínica UPB, María Nazareth Ocampo.

"Nosotros siempre hemos sido muy americanizados y seguimos siempre las tablas de Handlock, teniendo en cuenta que su fenotipo es de una talla mucho más grande que la latina", añade.

Ocampo informa que los europeos acaban de establecer un estándar para ellos mismos y en el país ya se estarían adelantando desarrollos similares.

Reconociendo lo "necesario" de las tablas, la especialista cuenta que el factor genético es una variable que tienen en cuenta en centros como la clínica UPB, focalizada en la materia.

Sin embargo, asegura, "puede ser que diagnostiquemos muchos pequeños para la edad estacional, sin ser en realidad pequeños".

¿Por qué es importante detectar el bajo peso prenatal? Un 20 por ciento de los bebés, en palabras del pediatra Andrés Uribe, "hicieron una reprogramación genética intrauterina y no son capaces de regresar al ritmo de crecimiento normal".

Además, apunta el especialista, estudios recientes han comprobado la relación entre el bajo peso y la posibilidad de sufrir infartos, diabetes enfermedades renales, cerebrovasculares, degenerativas, oculares y auditivas.