Histórico

Seguridad del país tiene un nuevo rumbo

CON LA NUEVA política de seguridad presentada ayer por el Ejecutivo, lo que funcionaba bien se fortalecerá y se pondrá la vista en aspectos puntuales, como la seguridad urbana y las fronteras.

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24 de mayo de 2011

Fortalecer lo que funcionó en los ocho años de Política de Seguridad Democrática y fijar nuevos objetivos serían los puntos clave de la Política Integral de Seguridad y Defensa para la Prosperidad que presentó ayer el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera.

El anuncio coincidió la presentación que hizo el presidente Juan Manuel Santos de la Ley del Deporte. De ahí la ausencia del mandatario.

Los cambios no son grandes frente a lo que se venía haciendo. Solo que se parte de los logros que se dieron en las diferentes regiones del país con la implementación de la Política de Seguridad Democrática y además, se piensa en nuevas amenazas como son las bandas criminales, el ciberterrorismo y el crimen transnacional.

Por ejemplo, se piensa en que en el país hay zonas rojas, amarillas y verdes que requieren un tratamiento diferencial del conflicto, pero no se precisan regiones.

En las zonas rojas se requiere una acción militar que de continuidad al plan que venía del Gobierno de Álvaro Uribe porque todavía es necesario continuar con los planes de desarticulación por la vía militar y así acabar con la violencia. En ellas las amenazas están representadas por la guerrilla, el narcotráfico y las bandas criminales.

Las zonas amarillas son aquellas en los que la Política de Consolidación de la Seguridad Democrática dejó algunos asuntos pendientes, por lo que el objetivo es establecer condiciones para la gobernabilidad. Para lograr este propósito se requiere de la cooperación internacional y la presencia del Estado en todas sus formas. El narcotráfico, las milicias y las redes criminales son las principales amenazas.

En cuanto a las zonas verdes, son las que cuentan con niveles adecuados de institucionalidad, inversión y gobernabilidad. En ellas el enemigo sería el terrorismo, la delincuencia común y el narcotráfico.

Entre los pilares para lograr estos objetivos están el fortalecimiento de la inteligencia; y profundizar especialización y eliminar las duplicidades en las acciones de las Fuerzas Militares y la Policía.

Golpes a grupos ilegales
El narcotráfico sigue siendo una de las fuentes de financiación de la guerrilla y las bandas criminales.

Para el ministro Rivera, lo fundamental de este documento es que busca romper la inercia "así sea con los resultados positivos que se venían dando en los 8 años de Gobierno.

"Sería un error tener la política del 2006 porque los retos son cambiantes, las amenazas son flexibles, la forma de actuar de los enemigos también cambia", aseguró Rivera.

El propósito del Ministerio de Defensa es intensificar "la inteligencia dedicada a la desarticulación de las organizaciones de narcotraficantes y todos sus eslabones de apoyo logístico y blanqueo financiero". Por eso, se fortalecerá la erradicación de cultivos y las acciones de interdicción.

Otro aspecto en el que no se bajará la guardia es en la vigilancia de las fronteras usadas por los delincuentes transnacionales y que son consideradas por los grupos armados ilegales como áreas de repliegue táctico y abastecimiento.

"Se pondrá en funcionamiento el Sistema Integrado de Administración, Control y Seguridad Fronteriza, que pretende desarticular las dinámicas fronterizas asociadas al crimen transnacional, en el cual participará el conjunto de la Fuerza Pública con misiones especializadas", señala el documento.

En cuanto a la seguridad ciudadana la estrategia se centrará en la masificación del llamado Plan Cuadrantes de la Policía con énfasis en la reducción de los que son considerados como los delitos de mayor impacto: el homicidio, el hurto agravado y las lesiones personales.

Sin embargo, también se perseguirán otros delitos que siguen golpeando a la comunidad: el secuestro extorsivo, la piratería terrestre y la microextorsión.

Las protección frente a los ataques cibernéticos, de los que ya se había hablado en el Gobierno de Uribe, tendrá un énfasis especial. El propósito es diseñar "una estrategia y una política contra el crimen y el terrorismo cibernético, así como la puesta en marcha del centro de respuestas a emergencias cibernéticas, son compromisos significativos.