Histórico

Seguridad vial, lucha que exige compromisos

A PESAR DE que este año se ha logrado en el país una reducción del 18 por ciento en número de víctimas fatales, las cifras aún preocupan: van 1.164 muertos en accidentes viales, confirmó el general Rodolfo Palomino.

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17 de abril de 2010

¿A quién encomendarse cuando uno sale de viaje por las carreteras?

"A Dios, como debe ser, pero en general uno viaja tranquilo, sin mayores problemas", responde Aracelly Montoya en la Terminal de Transportes del Norte antes de abordar un bus que la llevará a una vereda de Amalfi.

Este destino lo ha hecho durante muchos años, cada que le da por visitar a sus familiares en Andes y le toca hacer escala en la capital antioqueña.

Nunca, dice ella (de unos 52 años), ha tenido la menor dificultad en las vías, ni con los conductores ni con los vehículos, "me siento siempre segura, claro que cuando algo va a pasar, pasa, y una falla la tiene cualquiera", concluye la dama y aborda el bus de la empresa Coonorte que la llevará a su destino.

Pero pese a tanta seguridad como la que siente la señora Montoya, no todo es tan perfecto. Y el reciente accidente de una buseta en el municipio de San Luis, donde perecieron 24 personas y otras nueve resultaron heridas, disparó alertas, pues las cifras de la accidentalidad son muy frágiles y aunque las autoridades se pueden gastar millones de pesos en campañas y agotar muchas horas de trabajo en inversión logística para reducirlas, un solo percance las dispara. Tal como sucedió con el siniestro de San Luis.

Quien más pareció sentir en el alma las heridas de esta tragedia fue el general Rodolfo Palomino, comandante de la Policía de Carreteras, que no cesa de lanzar críticas contra la irresponsabilidad de algunas empresas y conductores.

"Con respecto al año pasado en el país habíamos logrado una considerable reducción de las muertes por accidentes de tránsito, en total de un 18 por ciento, que significan 262 muertos menos. Teníamos un registro de 1.426 en 2009 y este año -en igual período- van 1.164. Serían menos si no hubiésemos tenido esa barbarie en San Luis, donde se asesinó a 24 personas", afirmó el general Palomino.

El alto oficial conminó a las empresas de transporte a asumir con toda responsabilidad el transporte de los pasajeros a sus destinos pues, insiste, "no se puede seguir jugando con la vida de la gente de esa manera".

Números que asustan
Y es que en su poder tiene cifras que lo alarman, a pesar de que la labor que desempeñan sus efectivos en las carreteras está dando frutos, como lo demuestra la disminución en los índices de siniestralidad y de muertes.

Informa el general que hasta el pasado 4 de abril, en todo el país, la sola Policía de Carreteras había impartido 477.846 comparendos a toda clase de vehículos, tanto en zonas rurales como urbanas.

De esa cantidad, 8.188 comparendos corresponden a Antioquia, discriminados así según las causas: por no tener revisión técnico-mecánica, 2.369. Por adelantar en sitios prohibidos, 863. Por no cumplir normas de tránsito, especialmente los motociclisas, 710. Por exceso de velocidad, 468. Por conducir en estado de alicoramiento, 263. Y por viajar con sobrecupo, para el servicio público, 180.

Y aunque las cifras indican mejoría en los comportamientos, Palomino insiste en que falta mucho compromiso de muchos sectores, pues muchas empresas han sido más cuidadosas pero más "por temor a nuestros operativos de control en las carreteras, y no vamos a bajar la guardia", precisó.

Por eso, a cada componente de la cadena del transporte le exigió compromisos:

A los empresarios, "que establezcan controles que eviten el sobrecupo, el exceso de velocidad y aquellas presuntas fallas mecánicas que siempre están antecedidas de las fallas humanas".

A los viajeros: "que se constituyan en veedores de la seguridad vial, si observan un conductor que hace maniobras peligrosas que pongan en riesgo sus vidas llamen al numeral (#) 767, que de inmediato reaccionaremos".

A las oficinas administrativas del Tránsito: "que hagan exigibles los pagos de los comparendos, que acudan al cobro coactivo".

Son sus fórmulas para que en las carreteras de Colombia no se sigan perdiendo vidas, pues, como él dice, lo que se ha ganado en seguridad frente a los actores violentos no se puede perder por la irresponsabilidad y la negligencia de unos pocos.

"Invitamosos a la prudencia de los conductores y que las empresas incorporen mecanismos de control, como el GPS, que permite saber la velocidad en que va movilizándose el vehículo, con esa tecnología se evitarían muchas muertes", concluyó.