Histórico

Ser empresario es cuestión de actitud

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20 de abril de 2009

Y es que si ser empresario es cuestión de actitud, a Ricardo Restrepo, ingeniero ambiental de la Universidad de Medellín, esa actitud más que resultados positivos lo que le ha generado son buenas ideas y el comienzo de una empresa rentable.

VCR Ltda., es la compañía que él y su socio, Mario Germán Cruz Ángel, formaron cuando aún estaban en la universidad. Sin embargo, cabe decir que aunque la idea no cayó del cielo, algo de ayuda "divina" sí alcanzó a tener.

En ese sentido, Ricardo recuerda que la experiencia obtenida en la universidad mientras hacía parte de uno de los grupos de investigación, le abrió el panorama. "Siempre tuve la idea de tener algo propio, no me imagino en un trabajo fijo", comentó Ricardo.

El principio: sacrificio
Aunque resulte paradójico, fue por cuestión de azar que Ricardo llegó a la ingeniería ambiental. Al principio la idea era estudiar ingeniería agrícola, pero la vida le puso ahí la ambiental, frente a los ojos, como también le puso la idea de formar empresa.

Y así comienza la historia que hoy ya lleva tres años de satisfacciones, pero también de grandes sacrificios. Los mismos que hasta ahora, les han permitido acumular capital para ofrecer sus servicios.

"A veces hay que bajarle a la rumba, a las comidas en la calle y a la salida con los amigos", advirtieron estos jóvenes empresarios.

Si bien esos sacrificios han sido de tinte personal, las familias de Ricardo y Mario, también estuvieron involucradas en la idea de crear VCR. Ellas los apoyaron económicamente.

En estos casos, cuando la idea es ser su propio jefe, ninguna escena puede ser más típica que tener la oficina en la propia casa y contar con equipos alquilados.

Ricardo no fue la excepción a la regla. "Todavía tenemos parte de la casa como bodega y me acuerdo que durante los primeros dos años trabajamos con equipos que alquilábamos, hasta que ya pudimos comprar unos de agua y de aire", dijo.

Fuera monotonía
Para Ricardo, esa es una de las ventajas más significativas que tiene el hecho de tener su propia empresa. "Nuestro trabajo se reparte entre las labores de oficina y las de campo", mencionó.

Sin embargo, entre los dueños de VCR, Mario y Ricardo, también hay espacio para las historias graciosas que a veces en los trabajos más rígidos, hacen falta.

"Como somos tan citadinos nos tomó tiempo aprender a manejar una chalupa, hemos sido picados por abejas, conocimos un señor que con los dientes de abajo se tocaba la punta de la nariz, hemos excavado en minas profundas...".

Historias como esas parecen tener muchas. Sin embargo, al margen de eso y de lo bueno que es ser su propio jefe, Ricardo recomienda a todos, estudiantes o profesionales, arriesgarse a construir su propia empresa y sobre todo, perseverar en la idea de negocio que tengan.