Sevilla se montó al potro de la Vuelta
EL CORREDOR ESPAÑOL, del Antioquia-Indeportes, asumió ayer el liderato de la Vuelta, en Caicedonia, donde ganó el caldense Juan Alejandro García (GW-Shimano). Hoy se sube al temido alto de La Línea, en la etapa que va de Caicedonia a Ibagué, sobre 116 kms.
Físicamente daba miedo, pánico. Bajar después del Alto de Los Quesos, sólo es para temerarios como esos ciclistas que ayer, mirando el tacómetro del vehículo, se lanzaron a 90 kilómetros por hora y sin posibilidad de seguirlos.
Volaban como alma que lleva el diablo, en busca de la meta en Caicedonia, y de los nueve fugados que llegaron a alcanzar una diferencia de más de seis minutos.
Pero es que ante "duros" como Sergio Luis Henao, Félix Cárdenas, Óscar Sevilla, Juan Pablo Suárez y el mismo Wálter Pedraza, poco se podía hacer. Sólo logró aguantar Juan Alejandro García, para darles el cuarto triunfo a los equipos de Antioquia y el segundo para GW-Shimano.
"Gracias a Dios logré aguantar después de una larga fuga y darle otra victoria a mi equipo GW", alcanzó a decir aún sin aire el corredor de Villamaría, Caldas, quien en el 2009 ganó la séptima etapa de la Vuelta a Colombia, en Bogotá y fue líder durante dos días.
Parte de esa superioridad que muestran algunos de los "grandes", se manifiesta con los lideratos de Pérez, Juan Alejandro García y ahora con Óscar Sevilla, quien en Caicedonia consiguió su séptima camiseta tricolor, porque el año pasado la tuvo seis días y la perdió en una caída en el Líbano.
El español, que llegó segundo en la cuarta etapa y por mucho tiempo estuvo al frente del grupo persecutor junto a Sergio Luis Henao, es ahora el nuevo líder de la Vuelta a Colombia edición 61, que sigue manejada por el equipo que dirige Carlos Mario Jaramillo.
"La etapa fue dura. La supimos controlar al final y desde luego que estoy contento por lo que logra el equipo. Gracias a Dios me toca asumir el liderato, pero lo importante es que el grupo se encuentra en buena forma", contó el líder Sevilla, quien le recibió la tricolor a su compañero Julián Rodas.
Sobre lo que vendrá, el mismo Óscar Sevilla opina que "el ciclismo es del día a día, porque hoy amanecés bien y mañana podés estar enfermo, por lo que hay que pedir estar bien de salud, para responder a las exigencias que se tengan", dijo el ibérico, vestido de tricolor, quien desde ayer tiene una nueva responsabilidad, antes de escalar la temible La Línea.