Sigue "vivo" acecho al Barça: rendirse nunca
PESE AL 5-1 sobre el Athletic, los jugadores del Real se despidieron cabizbajos. En la otra orilla, el trabajo estaba hecho con el triunfo de los azulgrana, 2-3 sobre Sevilla, que los acerca más al título de la liga española. La diferencia de un punto permanece a falta de una jornada.
La emoción por conocer al campeón de la Liga española continuará hasta el último instante de la próxima y última jornada, aunque el líder Barcelona dio un paso decisivo para revalidar el título y el Real Madrid sufrió para al menos luchar hasta el final, eso sí, pendiente de lo que llaman milagro.
El Barcelona, que aventaja en un punto al Real Madrid y se impuso a domicilio al Sevilla 2-3 fue, matemáticamente, campeón durante muchos minutos, pero el Real supo sobreponerse al empate a uno del Athletic y le acabó goleando por 5-1.
Todo favorece al Barcelona para repetir el título liguero. Recibe en el Camp Nou al Valladolid, mientras que el Madrid jugará en Málaga. Los azulgrana cuentan además con la ventaja de un punto y de que serían igualmente campeones si ambos terminaran con los mismos puntos.
Los merengues estuvieron desconectados desde que conocieron los goles del Barcelona en Sevilla porque apenas cuatro minutos duró la esperanza en el Bernabéu, justo lo que tardó Leo Messi en marcar en el estadio Sánchez Pizjuán y destrozar el clima de noche mágica. La lluvia lo terminó de desfigurar. La desconexión mental de los jugadores blancos a punto estuvo de dejar sentenciado el pulso por el título. Golearon cuando resucitó el Sevilla.
Barcelona y Real tuvieron una jornada increíble de contrastes. El azulgrana abrió el camino de una goleada, pero en un pestañeo, quizás por algo de conformismo, el Sevilla apretó con dos goles para poner la cuenta 2-3. Los merengues, en cambio, pasaron del letargo de un frío empate 1-1 a una pasmosa goleada que se dio en fracciones de minutos en el último cuarto del tiempo para sentenciar el 5-1. Conducidos por la magia de Cristiano Ronaldo, el Real no se rinde, ni siquiera ahora que espera el milagro.
El fútbol es un estado de ánimo. Los dos goles del Sevilla cambiaron el ambiente de la grada del Real y el equipo blanco se contagió. Con el Bernabéu encendido, Higuaín sacó petróleo de una jugada de rechaces en el minuto 73. Seis después la raza de Sergio Ramos encontraba el premio del gol, en una jugada individual, que remató a la red con un potente remate. Karim Benzema y Marcelo cerraron el festival goleador de un equipo que alcanza 101 tantos en la temporada ante un rival desfondado. El gol inicial lo puso Cristiano, de penalti. La esperanza sigue latente.