Solo esto es Navidad
A mí me gusta la Navidad. Me devuelve a mi sencilla niñez. Me gusta el olor a buñuelos y a natilla.
Los tradicionales villancicos me producen una nostalgia sin tristeza.
Me encanta la reunión familiar, los aguinaldos, el traído del Niño.
Es una época de amor, de paz, de alegría, de solidaridad, de amigos.
Repletos de estos sentimientos, en medio de los festejos y la alegría, no olvidemos a aquellos que sufren y que su Navidad puede ser amarga.
Tengamos, al menos, en los labios una oración para quienes han sido arrancados de sus familiares por los secuestradores.
Y no olvidemos a esos casi seiscientos mil colombianos que se encuentran damnificados por el invierno.
Otros pasarán la Navidad en un hospital, en una cama, en una celda. Ellos también requieren de nuestra solidaridad y compasión.
Que para todos los que sufren, el Niño Dios traiga paz a sus corazones.
Con ellos en el recuerdo, deseo transcribirles el mensaje que me enviaron y que me llegó al alma:
"Yo quiero en esta Navidad poder armar un árbol dentro de mi corazón y colgar en él, en lugar de esferas regalos y adornos, los nombres de mis más queridos amigos, familia, y gente a la que amo.
Los que viven lejos y los que viven cerca, los antiguos y los más recientes, los que veo todos los días y los que raras veces veo.
Los que siempre recuerdo y los de las horas más difíciles. Y los de las horas intensamente felices.
Los que sin querer me hirieron, aquellos que conozco profundamente y aquellos que conozco poco. Mis amigos humildes y mis amigos importantes. Los que me dieron valiosas enseñanzas y los que tal vez un poquito aprendieron de mí.
Quiero que este árbol tenga raíces profundas y fuertes ¡para que los nombres de mis amigos, familia y seres queridos, nunca jamás sean arrancados de mi corazón, y que sus ramas se extiendan gigantes! para colgar nuevos nombres que, venidos de todas partes, olvido, se junten con los existentes.
Un árbol de sombra agradable para que nuestra amistad, amor, confianza y cariño sean un momento de reposo en la lucha diaria de la vida.
Quiero que el espíritu de la Navidad haga de cada deseo la más hermosa flor ¡de cada lágrima, una sonrisa!, ¡de cada dolor, la más brillante estrella!, y de cada corazón, una dulce y tierna morada para recibir a Jesús...".
Sí, esto, solo esto es NAVIDAD.