Suerte, Alexis, pero poquita
Maestro Alexis García: Felicitaciones por la victoria contra Nacional el domingo en Bogotá. Lástima que el sábado tengan que perder en Medellín frente al equipo de todas mis vidas. La Equidad será segundo, vale decir, el primero de los derrotados.
Como el habla, la comida y el fútbol son el cordón umbilical que nos liga a la tierra que nos vio berrear, adonde vamos, llevamos el equipo de nuestras entretelas. Lo que no impide que nos volvamos hinchas de clubes de otras parroquias.
Cuando eliminan a mi equipo alterno, Millonarios, al cual adopté cuando pisé tierra bogotana, suelo pasarme a La Equidad. Al fin y al cabo, su fútbol parece clonado del Nacional. Como tocó escoger entre iguales regreso a mis raíces verdolagas.
(Inmodestia aparte, su fútbol, maestro Alexis Enrique, como le decían su fallecido padre, don Ceferino, y su mami, la guerrera doña Neiva, cuando usted se ponía alzaíto, parece clonado del que yo jugaba en los peladeros de Aranjuez. Nunca he cobrado derechos de autor. Si gana el campeonato a costillas nuestras, espere llamada de mis abogados).
Mis amigos y uno que otro enemigo inventado "para que cuestione mis certezas", suelen enrostrarme que me volteo más que "mi" presidente Santos. Falso positivo: simplemente, el corazón del hincha tiene espacio para albergar múltiples opciones.
De los hinchas dijo el finado "Mané" Garrincha: "Al igual que los payasos en el circo, nos aplauden si lo hacemos bien y nos insultan si lo hacemos mal; de ambas maneras los estamos divirtiendo".
Mi tío Aníbal, hincha del Perderoso DIM, jamás me perdonaría que, con el sol a la espalda, desertara del verde. Me hice hincha del Nacional en los años 50 para discrepar del pariente.
Aníbal, el equivalente al tío Alberto de Serrat, me pagaba la entrada a los clásicos. En el descanso, invitaba a esquimales de "La Fuente". De resto tocaba ir a gorriones. Y a pie. Llevábamos fiambre casero para no perecer.
Multimillonarios en tiempo, madrugábamos a ver el mejor fútbol en las Martes 1 y 2 practicado por ilusos que soñaban con jugar en primera.
Maestro Alexis: Le deseo éxitos jugando baloto, parqués o pisingaña. Ojalá venda pirateado en el semáforo ese libro que alguna vez escribirá. Pero Nacional va por la copa.
La verdad, no pensé que su colega Sachi Escobar y su tribu clasificarían a la final. Dieron muchos bandazos: hoy tienen fútbol, mañana se les pierde la bolita.
Ustedes ganaron perdiendo en Ibagué contra el Tolima y clasificaron. Nunca como entonces fue válido aquello de que perder es ganar, un galimatías que la crónica deportiva le adjudica equivocada y perversamente al doctor Maturana para dañarle la primera comunión.
De nada le valdrán agüeros como masticar chicle de canela, ponerse camisa a rayas y mandarle besitos y abrazos a la suerte, el jugador número doce.
El azar también juega fútbol.