Histórico

Tarde de tempestad en el Sur

Loading...
15 de noviembre de 2011

Daños menores en las estructuras de dos colegios, inundaciones en vía pública y un gran susto para los habitantes del barrio Alcalá, de Envigado, dejó la tempestad que se abatió al caer la tarde de ayer en el sur del Valle de Aburrá.

La tormenta eléctrica tambén provocó el desprendimiento de brazos de árboles de gran follaje que no afectaron inmuebles.

Según el reporte del Cuerpo de Bomberos de Envigado, con el aguacero colapsó parte de un muro del colegio Darío de Bedout, que no dejó lesionados ni afectó las actividades académicas.

En el barrio El Dorado, en el sector donde se construye el corredor del metroplús, dos establecimientos comerciales resultaron inundados, aunque los daños no fueron de gravedad.

Tal vez el sitio donde se produjo mayor agitación fue el entorno de la Institución Educativa Alejandro Vélez Barrientos, del barrio Alcalá, donde el vendaval desprendió una persiana metálica que cubría los cuatro pisos del edificio, en el portón principal de la fachada.

"Eso fue un estruendo miedoso, sonó muy feo, cuando salimos al balcón vimos un carro y pensamos que le había explotado una llanta, pero luego supimos que fue en el colegio", comentaron las hermanas Liliana y Marta Castaño Gutiérrez, cuya vivienda está situada diagonal al claustro educativo.

En su caída, parte de la estructura metálica se detuvo en las líneas de conducción de energía, reventó algunas y, a la vez, averió la parte inferior del poste más próximo que las sostenía.

Un automóvil fue golpeado en forma leve en su parte posterior, y las vecinas observaron que minutos antes fue retirado otro automotor del lugar exacto donde cayó la persiana. "Si no lo mueven, todo le hubiera caído encima", anotaron las damas que padecieron en sus viviendas una suspensión parcial del servicio de energía.

Las autoridades de Itagüí indicaron que en la vereda El Ajizal se anegaron algunas viviendas, en tanto que en el sector comercial del Centro de la Moda hubo inundaciones en vía pública.

Las consecuencias del intenso aguacero se extendieron al Oriente cercano, cuyos habitantes del alto de Las Palmas y de Llanogrande, en la zona cercana al aeropuerto José María Córdova, indicaron que cayó una fuerte granizada que alteró la movilidad de los viajeros después de las 2:00 de la tarde.