Histórico

TECNOLOGÍAS RESISTENTES

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09 de junio de 2014

Una de las tendencias que se ha posicionado en los últimos años dentro del diseño y la tecnología, es el diseño centrado en lo humano. Es el fundamento que inspira el 90 % de los productos y servicios de innovación social que se hacen en el mundo, este porcentaje muestra como un mal chiste los productos tecnológicos que sean delicados y que no se adapten al ritmo de vida actual y a las diferentes condiciones de los usuarios.

En contra de los imaginarios, el desarrollo de tecnologías en el mundo actual está caminando de lo complejo a lo simple. Teniendo en cuenta al 50 % de la población mundial que son campesinas y campesinos, quienes con su trabajo alimentan al 70 %, ver lo de habitantes del mundo, el desarrollo de la tecnología resistente se torna en un elemento estratégico para el desarrollo.

El término de tecnología resistente fue acuñado en los años 80 en los Estados Unidos para describir los artefactos tecnológicos de bajo costo que a través del conocimiento permiten facilitar y mejorar la agricultura en pequeña escala. Hablo de soluciones para potabilizar el agua y transformar artesanalmente los productos de cosecha.

Las tecnologías resistentes han inspirado el desarrollo de nuevos materiales biodegradables más fuertes que el aluminio, a partir de elementos como la madera. El fundamento en el principio de la naturaleza de regeneración de las cosas. Por ejemplo, en más de 40 países del mundo han apropiado un triturador, compuesto por un molino capaz de convertir casi cualquier cultivo en harina.

Para un país como el nuestro, es un imperativo el desarrollo de tecnologías resistentes que resulten amigables con la enorme proporción de ciudadanos colombianos que se dedican a la agricultura. Así que uno esperaría de Colciencias el fomento de tecnologías este tipo. No podemos seguir haciendo ciencia encerrados en un laboratorio.

Recuerdo claramente leer en la revista científica Science, cómo unos investigadores de la Universidad de Illinois habían desarrollado hace un par de años un plástico capaz de autorrepararse.

El científico contaba las ventajas de su producto y destacaba dos cosas: una que podría ser usado por una gran cantidad de personas en todo el mundo, y la otra que confesaba con orgullo, era todo el trabajo de campo y por fuera en laboratorio que había implicado el proyecto.