"Tengo mi finca en mis manos"
EN SAN FRANCISCO y San Carlos, 80 familias desplazadas recibieron la titulación de 88 predios. Minagricultura dijo que es necesario desarrollar proyectos productivos.
Eran cuatro hojas de papel y las apretaba con fuerza. Se acomodaba el sombrero. Miraba a todas partes sonriendo y repetía "qué felicidad tener mi finca en mis manos".
Esa fue la reacción de Godofredo Marulanda Guzmán, campesino de San Francisco (Antioquia) que ayer recibió la titulación de su predio de manos del ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo.
Marulanda no visita su finca desde hace seis años, cuando se desplazó con su esposa y sus cuatro hijos a la cabecera urbana de San Francisco por amenazas de las autodefensas.
"Desde que nos vinimos de allá no he vuelto a subir. Eso debe estar en un rastrojero", dijo el labriego.
El ministro Restrepo se sintió complacido con la alegría que expresaron Marulanda y otros 79 representantes de familias que fueron desplazadas y que recibieron la titulación de 88 predios en San Francisco y San Carlos (Antioquia).
"Me sentí muy bien y como subrayé este no es un regalo del Estado, sino la protocolización de un derecho de ellos, de las 80 familias que recibieron sus títulos y de las decenas de miles de campesinos que honestamente trabajan sus tierras y aún no tienen sus documentos", indicó el Ministro.
500 mil hectáreas anuales
La finca de Marulanda tiene entre siete hectáreas. "Allá tenía sembrado café, maíz y plátano. Todos los días me levantaba a trabajar en los cultivos, porque a mí siempre me ha gustado la agricultura", señaló.
Esa cantidad de tierra hace parte de las 246 hectáreas que se titularon en estas dos localidades del Oriente antioqueño, municipios que se vieron fuertemente afectados por el actuar de grupos armados ilegales.
María Magdalena Ciro, quien también recibió su titulación, aseguró que su propiedad estará segura en sus "propias manos de trabajadora".
"Tenemos por fin en nuestras manos las propiedades. Damos muchos agradecimientos a estas personas que nos ayudaron, porque ahora podemos estar contentos otra vez de poder ir a trabajar a nuestros campos", dijo María Magdalena.
El gerente general del Incoder, Juan Manuel Ospina, explicó que "tenemos una meta que nos va a permitir cubrir por lo menos el 50 por ciento de la tierra que hoy se trabaja en Colombia y que no tiene títulos. Tenemos unos compromisos de 500 mil hectáreas anuales. Ya en este año pasamos las 240 mil".
Ospina agregó que en todo este proceso de titulación "hay un cambio importante, pues antes se atendía la titulación individual y ya vamos a empezar por regiones a hacer una titulación por barrido, es decir, nosotros buscando al campesino para titularlo y no al contrario, con eso tendremos avances más significativos".
"Debajo del colchón"
El Ministro de Agricultura destacó que esta entrega de títulos se da en un marco importante, la reciente sanción de la Ley de Víctimas, donde, además, prevalece la importancia que no solo sea la entrega legal de los predios.
"El propósito del Gobierno es que las tierras no se entreguen, como se decía en el siglo pasado, como tierras peladas, sino que puedan ir acompañadas de proyectos productivos, asistencia técnica, tecnología y créditos. La tierra no es más que un insumo", afirmó Restrepo.
Marulanda no soltó la bolsa plástica donde estaba su título de propiedad. Aunque se siente bien en el lugar donde vive, no ve la hora de repasar sus tierras, "porque gracias a mi Dios del cielo puedo volver a ella".
Ya solo es cuestión de horas, quizá de días, para que esté de nuevo en la finca de la que huyó por la violencia.
Entre las tareas inmediatas que tiene Marulanda están los planes del regreso, "voy a ver si subo desde donde vivo ahorita para empezar a desyerbar la tierrita. Si salgo de allá y subo hasta la finca, me demoro poquito, unas dos horas. Ahorita lo que tengo que hacer es guardar bien los papeles, yo creo que quedan seguros debajo del colchón".