Tennessee: para conocer otra cara de Estados Unidos
Nashville, la capital de la música country, es un ciudad acogedora que permite a sus visitantes sentirse como en casa.
Un encuentro con la historia musical de los Estados Unidos. Eso es lo primero que percibes cuando aterrizas en el Aeropuerto Internacional de Nashville, capital de Tennessee, E.U.
Mientras haces el recorrido para recoger tu equipaje, múltiples afiches de los más grandes artistas que han pasado por esa ciudad, incluidos varios del legendario Johnny Cash, de inmediato te hacen reconocer que estás en la capital de la música country.
Los afiches se refieren a las presentaciones que se hacían entre los años de 1950 y 1970: "esta noche se presenta Johnny Cash junto a June", dicen los escritos, que además informan del lugar, la hora y el valor de la entrada.
Sales del aeropuerto y no se te hace extraño escuchar en la radio los hits del momento de la música country. Tienes varias opciones para hospedarte, pero ninguna como el lujoso hotel Hermitage.
Está ubicado en el centro de Nashville y cuando entras en él, pareces haber viajado en el tiempo y te encuentras en la época de los duques y las duquesas. Pero si no te sorprende de entrada, llegas a la habitación y en esta hay una guitarra junto a la cama, una camisa leñadora y un sombrero, que quieres usar lo más rápido posible para sentirte como un ciudadano más de ese mágico lugar.
Para conocer
Bueno, llega la hora de pisar las calles de un sitio realmente americano, una zona donde los latinos somos novedad, pero que contrario a muchas otras ciudades de ese país en las que todavía nos podemos sentir discriminados, la amabilidad de los locales abruma.
¿Esta ciudad tan tranquila tendrá vida nocturna?, surge el interrogante y la respuesta se encuentra en un lugar llamado The Stage (El Escenario), que le hace honor a su nombre.
Ya estás con tu sombrero, tu camisa leñadora, un jean desgastado y unas botas de vaquero. Te sientes parte del lugar y empiezas a moverte al ritmo de las guitarras, la batería y la armónica, instrumentos con los que las agrupaciones que tocan en vivo amenizan la noche.
Te bebes un par de cervezas o disfrutas del famoso Jack Daniel"s, que tiene su destilería principal en Lynchburg, a unos cuantos kilómetros de Nashville y que también hace parte de Tennesse. Al final de la noche terminas siendo un experto en el "Honky Tonk", baile de la región.
El campo
Al otro día, nada mejor para lidiar con la resaca que un buen desayuno en el hotel y un paseo a los parques naturales de The Smoky Mountains (Las Montañas Humeantes). Estas se encuentra a unas dos horas y media de Nashville y dividen la frontera entre Tennesse y Carolina del Norte. Literalmente puedes poner un pie en un estado y el otro en el otro.
Mientras te trasladas a esa maravilla natural, debes detenerte en un Longhorn Steakhouse para almorzar. Allí, encuentras desde las típicas hamburguesas americanas, hasta las costillas barbecue o los cortes de carne más suculentos en un restaurante al puro estilo de las películas del oeste.
Ya en los parques naturales la mejor opción es quedarte en The Lodge (casa de campo) at Buckberry Creek.
En este lugar te puedes alojar en amplias cabañas, que están en medio del bosque y cuentan con chimenea a gas que se presta para las mejores veladas románticas.
Estás en contacto con la naturaleza. Puedes ver de cerca ardillas, zorros y hasta osos.
Te entregan una campana, que hace un ruido que aleja a los osos, por si te topas con uno de frente. También puedes hacer una fogata para contar historias de terror y tienen un lugar para deleitarse con la puesta del sol. Pero si lo tuyo son las compras, los oulet malls están a la orden del día.
Tennesse no es un Estado del sol ni un lugar que se promocione como el más turístico para los visitantes a Estados Unidos, pero sí es un destino encantador para viajar a la esencia del pueblo estadounidense