TIENEN RAZÓN, HE FUMADO
Claro que he fumado mariguana, lo supieron en su momento mis papás y mis suegros, mis vecinos, mis jefes, la policía y ahora los lectores.
Lo menciono porque he escrito varias veces sobre consumo de drogas, dependencias y legalización. Son temas que conozco, porque soy de Medellín, donde el consumo de drogas ha acompañado la vida barrial, y porque he disfrutado tanto como padecido sus efectos.
He leído (comprobando mis predicciones), mensajes de algunos lectores que “han deducido” entre mis líneas, el consumo de sustancias psicoactivas. Se sienten escandalizados por la forma en que propongo debe fundarse el debate, y en respuesta, lanzan comentarios tendenciosos que dejan en entredicho mi reputación.
Promover la legalización de las drogas y proponer no estigmatizar a los consumidores y adictos es un discurso que choca con las “buenas formas”, impuestas por los sectores más conservadores, que no aceptan el pluralismo y las nuevas formas de ver el mundo.
Agradezco a este medio por permitirme expresar abiertamente, frente a situaciones de las cuales muchos temen o no quieren hablar, desconocen o rechazan. Y de eso se trata “La Lupa”, de “sobredimensionar” el tamaño de las cosas, llevar a la palestra pública discusiones que a toda luz son sanas y necesarias. Moribundos por no dialogar sobre nuestras problemáticas. Soy consciente de lo polémicas que pueden resultar algunas de “mis” posiciones, y debo asumir un riesgo ante mi exposición. A veces dudo de su publicación por desviarme de los lineamientos editoriales del medio; agradezco porque son las voces de miles de personas, que carecen de representatividad y que no tienen el poder, la legitimidad y la urgencia para ser escuchados. “Falso altruismo”, como lo llamó un lector.
La lucha a sangre y fuego para eliminar la producción y distribución de las drogas ilícitas ha fallado, cincuenta años de dolor lo han demostrado. Es tiempo de buscar salidas diferentes, como lo está haciendo nuestro Presidente con las Farc en el tema de la paz, o como lo está haciendo el presidente de Uruguay, José Mujica , frente a la legalización de la comercialización de la mariguana; en ese país, el consumo y la tenencia, para uso personal, no está penalizado.
Pienso que la legalización de la mariguana es un simple formalismo, su consumo, legalizado o no, seguirá siendo una realidad a la que se debe dar un manejo diferente, atendiendo más la prevención que la judicialización. No tiene sentido tapar el sol con un dedo, es un fenómeno cultural. Entonces los esfuerzos deben encaminarse hacia la educación y a la salud pública, y en ese sentido este Gobierno ha avanzado.
Hay algo en lo que debo ser enfático: la mariguana es un alucinógeno y genera adicción en algunas personas, no en todas. Así las cosas, el consumo de drogas no es un juego y tampoco dejará de ser problema social, cuando se legalice “en quince días”.
Buen trabajo el de Petro, liderando la implementación en Bogotá, de los CAMAD, o Centros de Atención Médica para Adictos, modelo que tiene mucho fundamento, pues se ha implementado exitosamente en 61 ciudades del mundo.
¡Esto es entre todos! General (r) Naranjo, cumplí con su indicación. Teniente Cárdenas, Director de la Unidad de Estupefacientes de la Sijín, gracias por su deferencia.