Trabajar en equipo sí que sirve
Tres aprendices del Sena ganaron entre 20 equipos el concurso de robótica Ecotech, gracias al trabajo planeado y la dedicación. Ahora buscan otros retos.
Tatiana y Felipe habían desarrollado otro proyecto. Pero eso no era suficiente para el nuevo reto.
Mientras trabajaban en la idea, se les acercó un compañero, Juan Sebastián, que no conocían y les preguntó qué hacían. Sin ser su proyecto, les colaboró. Era él, ese tercero que necesitaban.
Fueron varias semanas de intensa actividad. Querían participar en Desafío Ecotech, en el marco del III Salón de Inventores de Medellín.
Leidy Tatiana López recuerda que para evitar sorpresas, se trazaron un cronograma, de modo que pudieran tener un tiempo libre para ensayar su creación antes del momento definitivo. Eso, cree, fue esencial.
También que acordaron tomar cualquier decisión tras un análisis conjunto, no por imposición de alguno. Y que cada uno, llegado el momento, se encargara de una parte que luego unían.
Felipe Calle explica que el reto consistía en formar una represa con latas de conservas, usando un robot.
Los 200.000 pesos que les entregaron como aporte al proyecto, fueron suficiente, revela Juan Sebastián López.
En competencia estaban 20 equipos de diferentes centros como la Tadeo Lozano, Eafit y la San Buenaventura.
En el lugar de la competencia, encontraron que las latas se podían empujar. Su robot estaba capacitado para levantarlas. Realizaron las modificaciones del caso de manera que permitiera las dos acciones.
"Nos ayudó que teníamos una tracción buena y funcionaba muy bien. A otros se les dañaba", dice Felipe.
Para Juan Sebastián, la tracción en las cuatro ruedas fue importante. Tatiana complementa: poder levantar latas fue otra ventaja.
Los tres viven en sitios diferentes. Caldas, Robledo y Caicedo. Estudian lo mismo: Tecnología en Diseño e Integración de Automatismos Mecatrónicos, cuyo objetivo es automatizar procesos que son manuales o semiautomáticos, realizando mantenimiento o diseño, para cubrir las necesidades de las empresas.
El programa, que se ofrece en la sede Pedregal del Sena, tiene unos 250 egresados.
Tatiana quiere ser instructora del Sena. Su inquietud la lleva a ponerse en contacto con todas las oficinas y servicios que puede. Juan Sebastián desea trabajar, practicar y después completar la ingeniería.
Los tres andan en trimestres diferentes, del segundo al cuarto, pero demostraron que la unión hace la fuerza.
Ahora, coinciden, buscan en qué otros concursos participar, porque ganaron en experiencia para trabajar en equipo y medírsele a cualquier desafío.