Histórico

¿Cómo es un trabajo decente? Estable y sin explotación

Ese fue el concepto general que expresaron los trabajadores en las calles y en Twitter. Usted también puede opinar sobre su ideal de trabajo decente.

07 de octubre de 2011

Si, como dicen, todo trabajo es digno y una de las acepciones que ofrece la Real Academia Española para la decencia es la dignidad, ¿por qué la Alcaldía y la Escuela Nacional Sindical hablan de formular una política pública de trabajo decente para Medellín?

La cuestión surgió en el Consejo Municipal de Empleo y Productividad y la apoyan medios de comunicación, empresas y universidades.

Según Juan Manuel Higuita Palacio, subdirector de Prospectiva de Ciudad, asuntos como la flexibilidad laboral para las mujeres, la discriminación por orientación sexual y la exigencia de tanta experiencia para acceder a un puesto fueron puntos que motivaron el lanzamiento de esta campaña.

También la informalidad, la falta de vinculación directa a las empresas y los obstáculos para pertenecer a sindicatos, agrega Juan Bernardo Rosado, director de Comunicación Pública de la Escuela Nacional Sindical.

Recorrimos el centro y encontramos que, para muchos trabajadores informales, como vendedores ambulantes, lustrabotas y músicos, trabajo decente es, simplemente, el que permite ganarse la “papa” sin hacerle daño a nadie.

Eso sí, informales, formales, independientes y desempleados coinciden en que en un trabajo decente hay justicia para patrón y empleado, estabilidad, y a la persona se le trata como ser humano y no como máquina.

Gloria Rodríguez, por ejemplo, lleva 10 años vendiendo churros en La Playa con la Oriental y, si de mejorarle su trabajo se trata, solo le pide a la Administración que le siga permitiendo sacar su carrito a la calle todo el día.

A 20 metros de ella se ubica un morenazo que, con su saxofón, crea un ambiente melodioso donde abundan los pitos, los frenazos y el esmog.

Es Arsenio Montes, que llegó de Plato, Magdalena, y se instaló ahí hace cinco años. Siente que su trabajo sería más decente si tuviera seguridad social.

Seguimos bajando por La Playa y nos encontramos con una vendedora de minutos de celular que, como es empleada, pidió no revelar su nombre: “Los 18 mil pesos diarios que esto me deja me dan la comida, pero faltan las prestaciones”.

Por su parte, Sandra Montoya y Tatiana Vargas, empleadas de una empresa de repostería, afirman que su trabajo es decente porque les ofrece estabilidad, “todas las prestaciones sociales y la remuneración es acorde con las horas laboradas”.

Situación diferente vive Nicolás Zapata, un lustrabotas del parque Berrío que, en 17 años de “camello” no ha parado de sufrir porque cada jornada tiene que ganarse “20 lucas, para pagar 12 de hotel más la comida y que quede alguna cosa”. Por ello pide más tolerancia de las autoridades para desempeñar su labor con tranquilidad.

Esta es la sensación ciudadana sobre el trabajo decente. Hasta el 25 de octubre usted también puede expresar sus quejas y sugerencias en www.culturaemedellin.gov.co, www.trabajodecente.org.co, www.trabajodecentemedellin.com, www.facebook.com/trabajodecentecolombia, la cuenta en Twitter @trabajodecente, el hashtag #trabajodecente, el correo trabajomedellin@ens.org.co y el teléfono 513 31 00, opción 5.

Tras este diálogo con los ciudadanos, los impulsores de esta campaña le presentarán al Concejo el proyecto de acuerdo de política pública de trabajo decente.

De acuerdo con Juan Manuel Higuita Palacio, la idea es alcanzar excelentes prácticas en las organizaciones, de modo que la realización del ser humano y la competitividad de las empresas no se excluyan sino que se complementen.