Histórico

En ataque del Ejército murió esposo de líder indígena

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16 de diciembre de 2008

El esposo de la dirigente indígena colombiana Ayda Quilcue, del grupo líder de una reciente movilización aborigen, murió este martes tras ser herido a bala por soldados en una carretera del suroeste del país, informaron fuentes militares y de la minoría étnica.

Edwin Legarda falleció en el hospital de Popayán en el que había sido ingresado poco después del incidente, que se registró entre las poblaciones de Inzá y Totoró, en el departamento del Cauca.

"Infortunadamente murió", dijo el general Justo Eliseo Peña, comandante de la Tercera División del Ejército, y a la que pertenecen las tropas implicadas en los hechos.

El oficial aseguró a la prensa en Cali, la sede de su unidad castrense, que el esposo de la dirigente aborigen se transportaba este martes por la madrugada en un vehículo que hizo caso omiso a una señal de pare de las tropas.

"Los soldados se confundieron e, infortunadamente, dispararon", agregó Peña antes de viajar a la zona para investigar los hechos, previamente denunciados en Bogotá por la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic).

Denuncia por amenazas
El presidente de la Onic, Luis Evelis Andrade, había precisado a Efe que los hechos se presentaron en la carretera que comunica a Inzá con Totoró, localidades indias del Cauca.

En el momento del ataque, Legarda conducía una camioneta del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) asignada a la líder aborigen, quien no ocupaba el vehículo.

Tres impactos alcanzaron a Legarda, quien murió cuando era sometido a una intervención quirúrgica.

Aunque Andrade había admitido que la Onic no contaba con informes sobre los posibles responsables de los disparos, la líder Ayda Quilcue advirtió a la cadena Caracol Radio, de Bogotá, que los responsables del ataque pueden ser miembros del Ejército destacados en la zona de los hechos.

Los testimonios de los lugareños así lo indican, al coincidir que en el área había presencia de la Fuerza Pública, continuó la líder, que el lunes regresó de un viaje de trabajo a Suiza.

"Creo que el atentado era para mí", expresó la consejera mayor, que junto a otros líderes del CRIC encabezó la "minga" de los pueblos aborígenes del suroeste del país, que de octubre a noviembre pasados caminaron hasta Bogotá para exigir la devolución de tierras y el fin de la violencia contra sus comunidades.

Como los demás miembros del directorio del CRIC, del que la esposa de Legarda es consejera mayor, la líder afrontaba amenazas de muerte de origen paramilitar, denunció Andrade.

El presidente de la Onic denunció que las amenazas contra los pueblos del suroeste, entre ellos el Páez, al que pertenece Ayda Quilcué, se incrementaron desde la reciente "minga" por efecto de los señalamientos a la minoría étnica por parte de altos cargos del Gobierno del presidente Álvaro Uribe.

Las amenazas han aparecido en panfletos de las autodefensas, agregó Andrade, quien exigió al Ejecutivo que investigue los hechos y asuma la responsabilidad que le corresponde.