Troncal de Occidente: igual o peor
Casi nueve horas de carretera toma a miles de viajeros recorrer los 500 kilómetros que nos separan de las playas de Coveñas y sus vecindades; un tiempo de viaje que fatiga y agota la paciencia por llegar y sin ninguna posibilidad de reducirlo en razón a las limitaciones topográficas, presencia de fallas geológicas que causan movimientos de masas de suelo y de toda la estructura de soporte del pavimento; situaciones ante las cuales de poco sirven las obras de contención porque todo lo que se le atraviese a su paso será arrasado.
Es el caso que desde siempre ha caracterizado el sector de Yarumal-Ventanas- Pto. Valdivia, cuyo perfil longitudinal presenta hundimientos y bateas permanentes que hacen peligroso el tránsito vehicular, sumado al fenómeno de la neblina.
Y si para vehículos livianos resulta difícil sortear los tramos en reparación que obligan a circular con restricciones del "uno a uno", qué decir respecto a tractomulas y camiones cuya detención infarta el occidente del país, pues esta vía constituye el soporte de la economía y movilización de carga desde y hacia los puertos del Atlántico.
Fuertes pendientes que reducen potencia a los vehículos, tramos destapados y polvorientos y con estructuras de contención en construcción, etc., son factores adversos que han convertido el sector mencionado en uno de los más tenaces por resolver en términos económicos; billonarias inversiones enterradas allí por décadas son la mejor ilustración.
Cuarenta años transcurridos de haber iniciado el proceso de reconstrucción de la denominada Ruta 25 por el entonces MOPT han sido insuficientes; porque pueblos, corregimientos y fondas camineras continúan igual o peor.
Puentes de una sola vía, carriles sin bermas para la detención de vehículos y sin demarcación extrema ni señalización oportuna que advierta la instalación de los centenares y antitécnicos resaltos que se instalan de manera arbitraria y por cuyos daños y altos índices de accidentalidad nadie responde, son factores adversos a los estándares y cánones internacionales para no calificarla de Troncal.
Construida la marginal del Cauca, el viaje desde Medellín a Puerto Valdivia por el Túnel de Occidente, apenas tomaría un poco más de dos horas, a costos de operación infinitamente menores debido a las bajas pendientes (inferiores al 2%) sumado al disfrute del paisaje, un "espejo de agua" de 70 km cuando el proyecto hidroeléctrico Pescadero-Ituango esté operando.
La ilusión de viajar a la Costa, "al otro mar de Antioquia", en tiempos razonables y que hagan del viaje una jornada agradable, placentera y competitiva para la economía el país será una quimera, mientras no se analicen rutas diferentes en términos de costo-beneficio.