Histórico

Turistas esperan turno para salir de San Andrés

MÁS DE 3.000 pasajeros estaban ayer represados en el aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla. La Aerocivil indicó que se espera que hoy al mediodía se reanuden las operaciones comerciales. El Presidente, viajará hoy a la isla.

Loading...
17 de agosto de 2010

Un completo caos se vivió ayer en el aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla, de San Andrés. Más de 3.000 pasajeros esperaban los vuelos que los trasladarían a sus lugares de origen, pero las actividades de rescate y movilización, de los restos del avión de Aires HK 4682, que impactó el lunes sobre la pista de aterrizaje, impidieron que los itinerarios se cumplieran.

De los 3.000 viajeros represados, 240 son usuarios de Aires. Para su atención se decidió reacomodar itinerarios y se estudió la posibilidad de extender la operación para atender la creciente demanda, afirmó el presidente de la compañía Francisco Méndez.

Aunque entendió la molestia de los usuarios por el cierre del aeropuerto, explicó que solo se podía poner en servicio una vez el Comité Investigador del accidente, integrado por 4 personas de la Aerocivil y la Federal Aviation Administration (FAA) y la National Transportation Safety Board (NTSB), terminara de recoger muestras en la pista. Solo al mediodía hallaron la caja negra.

Según la Aerocivil, hoy al mediodía se restablecería la aviación comercial y el sábado terminaría la evacuación de los viajeros cuyos vuelos fueron reprogramados.

Ayer dos aviones Hércules de la Fuerza Aérea trasladaron varios grupos de heridos a Bogotá y a Barranquilla.

De las víctimas, la más afectada es una menor de 12 años quien fue trasladada a Bogotá y que tiene pronóstico reservado.

Por su parte, los familiares de Amar Fernández, la única víctima fatal del accidente, aseguraron que contrario a las versiones que señalaban que murió de infarto, los dictámenes médicos de San Andrés señalan que falleció a causa del impacto del choque.

Un impacto de suerte
Pese a las dificultades que soportan las personas, atrapadas en el aeropuerto y los sobrevivientes del accidente, el hecho pudo ser peor.

De acuerdo con el ingeniero Daniel Restrepo, director de la empresa Indaer, especialista en estos temas, la aeronave aparentemente recibió el impacto más fuerte en el tren de aterrizaje y en los motores, lo que hizo que éstos se desprendieran de inmediato, evitando que el calor de los motores hiciera contacto con el combustible que está contenido en las alas y que pudo derramarse en el impacto.

"De lo contrario la historia sería otra", advierte el técnico en aviación haciendo mención al posible incendio que no sucedió.

También asegura que la velocidad que tiene el avión en el momento que se dispone a aterrizar puede estar cercana a los 250 kilómetros por hora (relativamente baja en este medio), lo que hace que los daños no sean tan catastróficos como cuando ocurren accidentes a velocidades mayores en otras fases del vuelo cuando las velocidades son mucho mayores.

Reconocimiento de Santos
El presidente Juan Manuel Santos, viajará hoy a San Andrés y aseguró que el hecho de no estar frente a una tragedia de grandes proporciones se debe, además de la obra de Dios, a la ayuda de bomberos, policías y taxistas.

"Me voy a trasladar a San Andrés a hacerles el reconocimiento a tantos colombianos que, inclusive, arriesgaron sus vidas para que este accidente no se convirtiera en una verdadera tragedia", afirmó Santos.

Pese a los elogios del mandatario, el presidente de la Asociación Colombiana de Controladores Aéreos, Carlos Arturo Bermúdez, denunció irregularidades estructurales en algunos aeropuertos del país, dentro de ellos el de San Andrés.

"En los primeros 1.500 metros de la pista de la isla se han contabilizado entre 25 y 28 baches, es inconcebible en una pista que se utiliza diariamente, un sitio tan turístico. Algo está pasando. Además no se podan los árboles, la visibilidad de la torre de control no es buena", afirmó Bermúdez.