Un acuario de clase mundial
Que una ciudad costera tenga un gran acuario es algo positivo, pero en parte entendible por su cercanía al mar. Pero que una ciudad del interior, ubicada a centenares de kilómetros del océano y rodeada de montañas, tenga uno de los acuarios más grandes de Suramérica, es una muestra de que, desde que haya inteligencia y ganas, el hombre puede lograr todo lo que se propone.
Por lo anterior y por muchos otros motivos, Medellín amanece hoy feliz y sacando pecho, disfrutando un nuevo y espectacular regalo. Un majestuoso acuario, que alberga 4.024 habitantes de 256 especies diferentes, que pueden nadar felizmente en 579.303 litros de agua, debidamente adecuada a las condiciones de cada pez y repartida en 25 peceras, dos de ellas gigantescas.
Con una inversión superior a los 10.000 millones de pesos, el Acuario del Parque Explora entra a hacer parte de los atractivos de nuestra ciudad y es un nuevo e importante peldaño en la búsqueda de esa Medellín llamativa, moderna y educada que todos queremos.
Tan gigantesco como sus peceras, así será el aporte del Acuario a la educación y el entretenimiento de centenares de miles de niños que pasarán por allí, muchos de los cuales quizás en su vida no tendrán la oportunidad de conocer el mar o acuarios de tamaño similar. Será para los jóvenes, pero también para los científicos, una clase permanente y motivante sobre nuestros océanos y ríos y las especies que en ellos habitan.
El Acuario será también un atractivo más para los turistas. Así como hay ciudades que se recuerdan por sus museos, parques o zoológicos, Medellín tendrá desde ahora en su acuario un referente más, que se une a los otros puntos de interés ya existentes.
La apertura del Acuario es otro gran aporte en el desarrollo del sector nororiental de la ciudad. Junto a las otras secciones del Parque Explora; al Jardín Botánico, gratis e iluminado en este diciembre; la Casa Museo Pedro Nel Gómez, recientemente remodelada; al Centro Cultural de Moravia, entregado hace poco; al Parque Norte; etc, esa zona tiene ya otra cara, una de las más modernas y llamativas de la nueva Medellín. Faltan parqueaderos para que sea amable para los visitantes en vehículo particupar, que son muchos.
Un acuario gigante en Medellín era una utopía. Gracias a quienes lo idearon. A todos los que tuvieron que ver con su construcción. A las autoridades municipales y a EPM, socia del proyecto.
Los acuarios siempre han despertado en los hombres una gran curiosidad. Ver a los peces y a otras especies nadando o desplazándose plácidamente por las aguas es un espectáculo fascinante. Medellín tiene desde hoy un acuario de clase mundial, un aguinaldo para sus habitantes y visitantes del cual nos debemos sentir muy orgullosos y tenemos que ayudar a cuidar.