Un año de malabares monetarios
LAS IES PÚBLICAS del país han tenido que ingeniarse movimientos para sortear los gastos porque el Gobierno está retrasado en la entrega de las partidas para inversión.
Abren un hueco para tapar otro. Así, como en cualquier economía casera, han tenido que sortear este año las universidades públicas sus afugias del presupuesto.
El Gobierno Nacional está retrasado en la entrega de los dineros de inversión y las instituciones con mejor suerte han podido destinar de su propio presupuesto para pagar los compromisos, pero a otras les ha tocado salir a buscar préstamos.
Ese último caso es de la Universidad del Cauca que tuvo que endeudarse en 9.500 millones de pesos. Danilo Reinaldo Vivas Ramos, rector de la institución, contó que el dinero lo piensan pagar con lo que les debe el Gobierno, pero los 68 millones de intereses saldrán del bolsillo de la U. Es decir, los perderá.
Vivas es el presidente del Sistema Universitario Estatal (SUE) que agrupa a las universidades oficiales del país. Dijo que envió desde el nueve de agosto una carta a los ministerios de Educación y de Hacienda para expresar su inconformidad porque aún no se completaba la reposición del IPC de 2008, no llegaba lo del diez por ciento de descuento de matrícula a los votantes, ni la devolución del dos por ciento que antes les sacaban para el Icfes, ni los 70.000 millones del fondo para ampliación de cobertura.
De la lista hay dos partidas que llegan recientemente: 18.000 millones de pesos que corresponden al descuento de votaciones y 25.000 millones de los 42.800 que iban al Icfes.
El Gobierno, sin embargo, sigue endeudado con las U. En septiembre se espera que giren el 52 por ciento del fondo para la cobertura y el resto en octubre.
Gabriel Burgos Mantilla, viceministro de Educación Superior, sugirió que los dos últimos giros los usaran para inversión porque los de funcionamiento estaban al día.
El rector de la Universidad Nacional, Moisés Wasserman, según publicó la Agencia de Noticias UN, le respondió que esa plata no soluciona la crisis por el déficit que tienen y Danilo Vivas cree que si acaso alcanza para mes o mes y medio.
En los centros con situación no tan crítica igual esperan los dineros.
Así ocurre en la Universidad Tecnológica de Pereira donde el rector Luis Enrique Arango manifestó que no han tenido que recurrir a créditos, pero sí han tomado de lo presupuestado para el último trimestre para responder a sus obligaciones.
El incumplimiento está afectando lo académico en la Universidad de Nariño. Gerardo León Guerrero, vicerrector Administrativo, explicó que los retrasos no les permiten financiar algunos proyectos de investigación y obstruyen políticas del área de bienestar universitario que dan estímulos y subsidios a los alumnos.
En la Universidad de Antioquia los préstamos han sido internos, pero Rubén Agudelo, vicerrector administrativo, prevé que al final del año tendrán que recurrir a un empréstito. No ha llegado, por ejemplo, nada de lo que corresponde a la U. de A. por ampliación de cobertura.
De los 22.000 millones que adeuda del Departamento de Antioquia al Alma Máter, dijo que han recibido dos mil y que en común acuerdo con la Gobernación se pasó una cuenta de cobro por cuatro mil.
La institución, cree Agudelo, está en déficit y así llegará al final de año.