Histórico

Un Castillo de calidad humana

EL ARQUERO les confesó a los niños que antes de su primer clásico con el DIM siente nervios y una emoción normal. Tiene fe en ganar.

11 de septiembre de 2010

Dentro de pocos días Breiner Castillo será papá. Ese instinto que empieza despertarse en su personalidad lo refleja en el trato con los niños, especialmente si son futbolistas y, claro, hinchas del Medellín.

El viernes, luego de la extenuante práctica en la Base Aérea de Rionegro, regresó en el bus del equipo al estadio Atanasio Girardot y a pesar del cansancio, compartió un rato con varios niños de la Escuela del DIM y con EL COLOMBIANO. La sonrisa nunca desapareció de su rostro y los conceptos, con la seriedad que ameritaba el momentos, resultaron serios y profundos como si sus interlocutores fueran personas mayores.

Esa calidad humana y profesional terminarán por catapultar a Breiner Castillo como ídolo del Poderoso, para llenar, con creces, el vacío que dejó Aldo Bobadilla. Este domingo será su primer clásico defendiendo los intereses escarlatas.