Histórico

Un Chávez ausente paralizó las calles de Caracas

Solo tres mandatarios del eje chavista acudieron a la cita. El rojo socialista vibró en las plazas de Venezuela. Socialismo siglo XXI parece doblar una página.

10 de enero de 2013

Desde temprano, la marea roja comenzó a inundar las principales calles del Centro de Caracas. Poco a poco fueron llegando, en buses procedentes de todas las regiones del país, los cientos de miles de seguidores del presidente Hugo Chávez Frías, cuyo día de posesión paralizó prácticamente media nación.

Todos los funcionarios del Gobierno estaban concentrados en el evento convocado por el oficialismo para anunciar la continuidad del Gobierno de Chávez, cuyo cuarto mandato debió iniciar ayer, en una fiesta que el mandatario se perdió.

El metro de Caracas se tornó rojo intenso con la cantidad de simpatizantes chavistas que viajaban rumbo a la estación Capitolio en el centro de la ciudad. Pronto los alrededores de la Plaza de Bolívar, las afueras del recinto de la Asamblea Nacional y las vías que conducen al Palacio Presidencial de Miraflores se convirtieron en lugares intransitables.

La admiración entre el pueblo raso es tal que llevó a agotar las figuras alegóricas al mandatario, al que ahora parecen expresarle algún tipo de devoción. "Vinimos aquí para la fiesta de reivindicación del pueblo, tenemos un Presidente reelecto que no pudo venir pero le vamos a demostrar nuestro cariño", dijo Carmen, una seguidora chavista que viajó 14 para no perderse la cita caraqueña. Por su parte, Rosa Urquijo, que vino de Barinas, en un recorrido que le tomó 8 horas por tierra, no daba señales de cansancio. "Estoy aquí para defender la soberanía popular y le pido a Dios por la salud del presidente".

Pero en lugar del mandatario compareció el vicepresidente Nicolás Maduro, cuyo cargo es puesto en duda constitucionalmente por expertos y juristas debido a que ayer terminó el anterior período presidencial.

Maduro se dirigió a la multitud en torno al Palacio de Miraflores, así como a los jefes de Estado de Uruguay, José Mujica; Nicaragua, Daniel Ortega y Bolivia, Evo Morales, únicos asistentes dentro de lo que se denomina el eje chavista y los cancilleres de una decena de países de la región.

"Yo soy Chávez, todos somos Chávez, comandante de comandantes, aquí tiene un pueblo que tiene sus ojos, que tiene su mirada en la patria, que tiene su alma buena y que tiene la decisión más absoluta", señaló Maduro.

Fervor
Carolina Hernández, funcionaria de la Cancillería de Venezuela, asistió ayer al acto oficialista vestida de rojo, rezando un Padre Nuestro con sus compañeras de oficina.

Carmen Carrasco, después de 5 horas bajo el sol caraqueño, conservaba las esperanzas de que el presidente Chávez subiera a la tarima en cualquier momento.

Preguntada sobre si en verdad creía tal cosa, respondió afirmativamente. "La oposición ha querido mostrarlo moribundo pero lo estamos esperando, ya llega y posiblemente lo veamos fortalecido. Chávez no se va morir y lo estamos esperando".

Rumba de joropo, grupos de ska y rock, aplausos, oraciones y coros de "te queremos Chávez, te queremos", hicieron que la gente se entusiasmara más con la ideología y con la ilusión de ver al comandante que habría vencido al cáncer. Docentes, representantes de organizaciones sociales, trabajadores de la construcción, empleados públicos, todos los que de una u otra manera se han visto favorecidos por las misiones sociales del Gobierno Chávez colmaron un acto que duró 8 horas.

Apoyo y condena
Mientras en Caracas se homenajeaba a Chávez y representantes de 22 países cerraban filas para apoyar a Venezuela en los escenarios internacionales, gobiernos de tres continentes enviaron ayer mensajes a ese país para pedir concordia y responsabilidad, en medio de críticas de grupos opositores en el extranjero al aplazamiento de la investidura.

"En Venezuela se acaba de instaurar un régimen de facto, una dictadura respaldada por los poderes del Estado, que están secuestrados por el Ejecutivo y el Legislativo" y un sector del ámbito militar, dijo ayer a Efe en Miami el presidente de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), José Antonio Colina.

Una estrategia que cerró oficialmente Maduro siendo casi las 4 de la tarde. "Hay continuidad entre ambos períodos constitucionales. Se inició hoy (ayer) el periodo 2013-2019 del presidente Chávez,. Juramentó el pueblo, siguiendo el mensaje del comandante: unidad, unidad, unidad", gritó mientras la multitud repetía los cánticos.

Pero el apoyo masivo a Chávez no estuvo exento de tragedias. Entre las caravanas que se desplazaban a Caracas se presentó un accidente de tránsito en el que murieron 11 personas y resultaron heridas otras 75.

Dos de los autobuses que chocaron estaban "repletos de simpatizantes del oficialismo y trabajadores de la Zona Educativa del estado Zulia".

Tampoco estuvo quieta la oposición. La diputada opositora Miriam Montilla dijo a periodistas que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) "luchará por el restablecimiento de lo establecido en el texto constitucional", para lo cual convocó a los venezolanos a sumarse a una marcha que tienen prevista para el próximo 23 de enero.

Aunque el día fue de fiesta, en los rostros de muchos de los asistentes aparecían gestos de pesar o desconcierto, quizás por saber que Chávez hoy está lejano de toda ciencia médica, mientras que su socialismo siglo XXI podría naufragar con él por falta de un sucesor de peso.