Dolorosas tragedias
Son lamentables los dos hechos registrados ayer con dos aeronaves al servicio de la Fuerza Pública. Inicialmente se pensó que se trataba de sendos atentados por la coincidencia de lo que más tarde se atribuyó a hechos accidentales, pues las autoridades descartaron, en principio, que se trate de actos de sabotaje.
En La Dorada, Caldas, un AC-47 de la Fuerza Aérea Colombiana, en misión de entrenamiento, se precipitó a tierra y murieron sus cinco tripulantes. En el aeropuerto Olaya Herrera en un DC-3 de la Policía, que se aprestaba a llevar 27 uniformados a Quibdó, se registró la explosión de una granada, que destruyó el aparato y dejó heridos a ocho agentes.
Nuestra voz de solidaridad para las familias y sus respectivas instituciones, y un llamado para que luego de las investigaciones de rigor se tomen las precauciones conducentes a evitar que incidentes de este tipo, tan dolorosos, puedan repetirse.