Un guardarropa hecho a su medida
La escena se repite una y hasta dos veces en el día: parados frente a él, lo miramos de arriba a abajo y luego hacemos la pregunta: ¿qué me pongo? De su diseño, organización y funcionalidad depende una respuesta rápida, cómoda y acertada.
Como ocurrió con la cocina en la zona social, el clóset ha ido ganando protagonismo en el área privada de la casa. De ser un lugar para esconder y encerrar, pasó a ser un espacio para mostrar y lucir con orgullo. Incluso, y a pesar de que las viviendas son cada vez más pequeñas, el guardarropa ha conquistado más metros.
Una diferenciación que hacen los fabricantes de este tipo de muebles es entre clóset y vestier. El primero, generalmente, se ubica en un nicho de una alcoba y se encierra con puertas. Por optimización de los espacios, Juliana González, directora comercial de Home Improvement, representantes en la ciudad de Altek, recomienda que éstas sean corredizas.
El vestier, anota Patricia Jaramillo, gerente de M+S Organizadores, responde al concepto de walk in clóset, un cuarto independiente dentro de la habitación principal destinado no solo como lugar de almacenamiento sino como sala de vestir.
La elección de uno u otro, explica Diego Alejandro Amaya, gerente de H.A. Cocinas y Muebles, depende del espacio disponible.
"La visión de las personas es que su vestier se vea como si fuera un almacén, es el aspiracional más alto", comenta Amaya.
Diseño personalizado, mezcla de materiales y muchas posibilidades de accesorios para tenerlo todo en orden, convierten el ritual cotidiano de vestirse en toda una experiencia.
Minimalista
Un mueble de estructura metálica, entrepaños de vidrio y algunos toques de madera revelan el estilo fresco y juvenil de este diseño de Altek. Las puertas corredizas son ideales para ocultar clóset en nichos.
Ciento por ciento personal
Un aspecto definitivo en el proceso de diseñar un clóset o un vestier es saber quién lo va a utilizar y qué va a almacenar, coinciden expertos. Definir si el guardarropa es para un hombre, una mujer o una pareja, y qué porcentaje se va a designar a cada uno es un primer paso. "En un vestier compartido, por lo general, la señora ocupa el 70 por ciento del espacio", apunta Diego Amaya.
Hacer un inventario de qué tipo de prendas y accesorios se van a guardar y en qué cantidad es fundamental, ya que no es igual un clóset en el que su propietario use trajes al de alguien que vista más informal.
También hay que tener claridad si se prefiere la ropa doblada, colgada, a la vista o escondida, para que el diseño responda a estas necesidades y se optimice mejor cada centímetro.
Una recomendación: editar, y dejar solo lo que se va a utilizar.
Ligeros y sólidos, un sí a las mezclas
Algunas propuestas son fieles a la madera, a su sensación de solidez y calidez. "Exalta mucho mejor la ropa", dice Diego Amaya, de H.A. Cocinas y Muebles. Las maderas grises y blancas son tendencia y acompañan a los tonos tradicionales wenge y mallado.
Por su parte, una estructura de aluminio anodizado, con elementos en vidrio laminado de cualquier color y algunos complementos de madera son la apuesta "más liviana, menos convencional" que hacen desde Altek, comenta Juliana González.
Sin embargo, ahora se busca que el diseño de estos muebles se enriquezcan con la combinación de materiales y acabados. Por ejemplo: un vestier de madera en dos tonos, uno oscuro y uno claro, con entrepaños de vidrio y frentes de cajones en este mismo material... No hay reglas, son bienvenidas las mezclas.
Una solución práctica y modular
M+S Organizadores propone un sistema de "cremalleras" de piso a techo, con elementos susceptibles de moverse de un lado a otro, fáciles de redistribuir sin necesidad de desarmar. Ideal tanto para clóset como para vestier.
Complementos para todo
La variedad de accesorios y herrajes para equipar el guardarropa hace que casi exista uno para cada prenda u objeto que se desee almacenar.
Cajones deslizables con extracción total, otros con divisiones internas para distintos usos, pantaloneros, tubos con iluminación, entrepaños de madera y vidrio, canastas, cubos, corbateros, zapateros declinados o deslizables, torres de bolsos y zapatos, portacorreas, portaobjetos, bolsas para la ropa sucia, serveteros para colgar en alturas superiores y alcanzar las prendas con solo tirar de una palanca, en fin, complementos para tenerlo todo siempre en su lugar [P]