Un planeta enfermo y en Antioquia está el remedio
El grupo de Biotecnología Vegetal de la U. de A. ya tiene la patente para la reproducción de vegetales a través del cultivo de células. Es decir, obtener vegetales cultivando sus células en el laboratorio, sin necesidad de tierra y sol.
Usted ha pensado cuando soporta variaciones de temperatura tan intempestivas como las que hemos tenido en Medellín durante los últimos meses, ¿qué va a pasar con los cultivos, en el marco del cambio climático? Mejor dicho, ha pensado ¿qué va a comer usted y su familia cuando se hagan más intensas las sequías e inundaciones que desde ya estamos viendo?
Este es uno de los retos que nos impone el cambio climático, una realidad para la cual nos tenemos que preparar y desarrollar alternativas, con segura vocación de negocio. Por ello, cobra relevancia hablar de Ciencia, Tecnología e Innovación, es así como en su discurso de posesión, el Presidente Santos invitó a pensar en energías alternativas y, de forma coherente, prometió destinar el 10% de las regalías al tema.
Lo mejor de todo es que en Antioquia estamos haciendo la tarea. El grupo de Biotecnología Vegetal de la Universidad de Antioquia, en cabeza de la doctora Lucía Atehortúa, ya tiene la patente para la reproducción de vegetales a través del cultivo de células. Es decir, obtener vegetales cultivando sus células en el laboratorio, sin necesidad de tierra, sol y de todas las labores culturales que la agricultura requiere. Por ejemplo, ha obtenido jugo de naranja reproduciendo las vesículas productoras del zumo.
En la misma línea se encuentran los proyectos en energías alternativas, a partir de recursos renovables no dependientes de los combustibles fósiles como el petróleo.
La apuesta del Departamento por los agrobiocombustibles como jatropha, higuerilla y sacha inchi, que no compiten con alimentos, y con un potencial para la recuperación de suelos áridos por la explotación minera; resulta muy acertada, si se tiene en cuenta el grado de pureza del aceite de estas plantas propias de nuestra biodiversidad.
Resulta innegable la innovación social que comporta el desarrollo de nuevas formas de energía. Prueba de ello son los Centros de innovación tecnológica en Necoclí, Isla Fuerte y Nazareth, Guajira; liderados por el Instituto de planificación y promoción de soluciones energéticas para las zonas no interconectadas del país, y administrados por el Parque tecnológico de Antioquia. Gracias a estos centros, la comunidad cuenta con energía generada por soluciones eólicas (aire), fotovoltáicas (paneles solares) y biomasa como la madera.
Y hay más. Estamos incursionando en la venta de certificados de reducción de emisión de gases contaminantes; EPM cuenta con Jepírachi, un parque para la producción de energía eólica, en la Guajira; la Universidad de Antioquia tiene el Sistema de Captura de gas metano, en la Curva de Rodas.
Antioquia es pionera. No en vano el nuevo director de Colciencias es un antioqueño, el doctor Jaime Restrepo Cuartas, quien es autor de la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación
Pero para seguir siéndolo requerimos de más recursos y empoderamiento de la empresa privada para apoyar este tipo de iniciativas. Cuando veo estas inversiones, digo con orgullo ¡Aquí están mis impuestos!