Histórico

Un profesor que siempre está conectado

Edwin Mazo, profesor del Marymount, ve en la tecnología la forma de transmitir su saber a los estudiantes, y por qué no, la afición por las herramientas web.

18 de febrero de 2013

Edwin Mazo es un gomoso 100 por ciento de toda la tecnología. Desde que estaba en el colegio pensaba en cómo funcionaban los aparatos en cómo un correo electrónico, llevaba y traía información.

Por esto, un día que su maestro de informática no pudo dar el curso, él con las ganas y la curiosidad que todavía tiene, se puso frente a sus compañeros y dirigió su primera clase.

Ahora, el director de tecnología y jefe del departamento de informática del Colegio Marymount, es un profe que busca inyectar esa curiosidad y el buen uso de las herramientas que la red y los aparatos electrónicos tienen para la educación.

Desde su cargo les muestra a sus estudiantes las posibilidades que existen cuando se saca el mejor provecho de un teléfono inteligente o una tableta. Llevándolos más allá del chat o Facebook.

"Llevo 20 años sumergido en la informática, decidí estudiar la licenciatura con el fin de enseñar a otros a "leer" la red, a mostrarles lo fácil que es encontrar recursos para hacer más sencillas las cosas para el alumno", explicó el profesor.

Conocimiento para todos
Hincha del Nacional y practicante asiduo de la natación, Edwin lleva su amor por la tecnología y el software al salón de clases para buscar de forma constante las herramientas. Ir más allá de un Word o un Excel, enseñarles a generar presentaciones interactivas y evaluarlos usando sus celulares.

"Hay estudiantes que me dicen que si pueden usar sus celulares en clase y yo les he dicho ‘es una obligación que los usen, no me pidan permiso’. Que van a tomar una foto tómenla. Todos tienen Facebook, y han creado grupos académicos allí. Les han dado un uso más allá de ver imágenes y chatear, una interacción diferente", sostuvo Edwin.

Una de sus estrategias es darles a los estudiantes el nombre de aplicaciones y programas para que, por ejemplo, creen un cortometraje a través de su tableta o smartphone. Deja que ellos interactúen con el programa, aprendan a manejarlo, lo "cacharreen" como dicen y pues si llegan al momento de enredarse, ellos pidan su ayuda.

El docente de informática sabe que no todos los estudiantes van al mismo ritmo y por eso apoya a quienes van un poco más lento que sus compañeros para que aprendan desde sus habilidades y debilidades.

Profe que enseña a los profes
Este profesor no queda contento con enseñar a sus estudiantes, sino que además, busca que otros colegas menos conectados que él encuentren soluciones didácticas a través de la red y se den cuenta que desde la clase de español hasta la de física se puede transformar.

"Por ejemplo, les he mostrado a mis compañeros un software llamado Hot Potatoes, con el que un profe de física puede crear crucigramas interactivos y así en vez de poner a los estudiantes a sacar una hoja y lápiz, les enseña los conceptos de forma virtual. La idea es que el estudiante no memorice la información sino que la use", agregó.

Edwin, que se reconoce como el profesor gomoso de la tecnología, sabe que el gran reto todos los días es abrirles pequeñas puertas a sus estudiantes para que encuentren soluciones y esa chispa de curiosidad que siempre deben tener.