Histórico

UN TEMOR QUE NO SE PUEDE ACEPTAR

08 de diciembre de 2013

Una preocupante situación se conoció la semana pasada. Algunos padres de familia temen llevar a los centros de salud a sus hijos que se han quemado con pólvora, por temor a ser castigados por las autoridades.

Los padres tienen la responsabilidad de estar atentos a las actividades de sus hijos y evitar bajo toda circunstancia que utilicen pólvora. Pero si se presenta un accidente, su mayor obligación es llevar a sus hijos a que reciban atención médica.

No es aceptable que el dolor y las secuelas de una quemadura en un niño sean mayores, por el temor de sus padres a asumir las consecuencias.