Histórico

Una fotografía fuera de lugar

30 de marzo de 2009

La intimidad, la honra y el buen nombre son asuntos muy sensibles. Estudiantes de Trabajo Social de la Universidad de Antioquia sintieron vulnerados estos derechos en recientes referencias a las ventas ambulantes y estacionarias dentro del campus.

EL COLOMBIANO publicó un reportaje sobre el tema el pasado 15 de febrero, página 8A, acompañado de dos fotografías, una de las cuales correspondía a un bazar que realizaron los estudiantes del programa de Trabajo Social y no al fenómeno de las ventas.

Y, luego de un homicidio dentro de la Ciudad Universitaria incluyó, en la edición del 14 de marzo, una información sobre los controles estrictos anunciados por el gobierno departamental y los directivos universitarios para evitar crímenes y delitos en el claustro. El reportaje fue ilustrado con la misma fotografía publicada en la primera de las informaciones, aunque con los rostros de las personas desdibujados para guardar sus identidades.

Un grupo de estudiantes solicitó hacer claridad porque consideraron afectados los derechos a la intimidad, la honra y buen nombre. Dicen: ..."en relación con la segunda de las fotografías publicadas, es preciso aclararles que se trataba de un bazar tendiente a obtener recursos para un evento académico que teníamos en ese mes. Por este motivo nos parece cuestionable el hecho de que utilicen imágenes con información que no corresponde a la misma, más aun teniendo en cuenta que una imagen también es información. También consideramos que este hecho puede traer consecuencias posteriores por la situación de la Universidad en estos momentos, y esta imagen no vincula la problemática de la Universidad ya que solo se trataba de un bazar que se realizó por tres días solamente...".

Agregan que "...el día sábado 14 de marzo vuelve a aparecer la última imagen aquí mencionada en un artículo por Carlos Olimpo Restrepo con la misma descontextualización de la imagen y la noticia...".

Considero válida la protesta de los estudiantes. Es imprecisa la información, no se alude al bazar. Está fuera del contexto. Tampoco se advirtió, en la segunda publicación, que se trataba de una fotografía de archivo, como dice la norma.

El Editor hizo la aclaración en la edición del 20 marzo, página 11A, indicando que efectivamente la fotografía no corresponde a la información textual, en respuesta a la petición de los estudiantes.

Debe quedar clara lección: las inexactitudes le restan veracidad y rigor a la información. Una fotografía fuera de lugar distorsiona los hechos y en consecuencia, como en este caso, lesiona la intimidad, la honra y el buen nombre, derechos personalísimos.

El Manual de Estilo lo advierte: "Debe extremarse el cuidado con la publicación de fotos de archivo utilizadas como ilustración de contenidos de actualidad. Es preciso preguntarse por las consecuencias de su publicación si la imagen va asociada a temas que pueden generar equívocos que afectan el buen nombre de las personas. En estos casos deberá expresarse siempre en el pie de foto a qué fecha, lugar y circunstancias corresponde.

Como no es la primera vez que ocurre un reclamo de esta naturaleza, el periódico deberá ajustar los controles sobre el uso de fotografías de archivo.

*Defensor del lector de EL COLOMBIANO