Vacunar es mucho más que un chuzón
Controlar las enfermedades no es una tarea fácil. Se requiere de años, estrictas medidas de vigilancia y, claro, compromiso de médicos, autoridades sanitarias y ciudadanos.
El primer paso en esta tarea es la vacunación. La primera de estas dosis de inmunización se aplica recién nacido el bebé.
Sin embargo, una vez éste deja el centro hospitalario, la responsabilidad recae en padres y pediatras.
"Los primeros tienen que saber cuándo hay que vacunar a los menores y los segundos cuáles faltan y recordarles a los papás esa responsabilidad con los menores", indica la pediatra Natalia Esguerra.
El PAI hay que conocerlo
El Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) contiene las vacunas a las que cada colombiano tiene derecho dentro del sistema de salud (ver cuadro).
"Es importante que los papás le exijan a las EPS que cumplan con el esquema de vacunación, que conozcan cuáles son las vacunas a las que tienen derecho y que, efectivamente, se las apliquen a los niños", opina la pediatra María Margarita Yepes, de la Asociación Colombiana de Pediatría.
Una aplicación correcta de éstas ayuda a la eliminación de las enfermedades (es decir, reducir al mínimo su prevalencia) e, incluso, a su erradicación (como la viruela, de la que ya no hay reportes).
"Esto es un tema para cumplir a rajatabla. No se trata de escoger contra qué vacuno y contra que no. Incluso no se pueden dejar las dosis a la mitad, hay que aplicar las que son necesarias para una protección mayor", agrega Esguerra.
En Colombia, incluso, se ha logrado un avance importante en temas como poliomielitis, pero hay otras campañas a las que la ciudadanía no responde del todo, como la de la rubéola, que debe aplicarse en los adultos para evitar que afecte a los bebés que puedan procrear.
"La gente piensa que solo se vacunan los menores de edad, pero cada 10 años hay que poner algunos refuerzos contra el tétanos, por ejemplo", indica la pediatra Esguerra.
Otras batallas
"El PAI funciona en la medida de lo posible lo más correcto que se pueda", asegura Yepes.
Sin embargo reconoce que se depende en ocasiones de la disponibilidad de las vacunas y del personal para aplicarlas.
Además, recuerda la especialista, es importante evitar las oportunidades perdidas de consulta.
"Hay gente que vive en veredas o en zonas alejadas y les queda difícil llegar a un centro de vacunación y, cuando lo hacen, les dicen 'hoy no es día de tuberculosis' y el paciente se va sin la vacuna", comenta Yepes. Y eso, agrega, es lo que no se debe presentar.
Hay, en todo caso, algunas batallas ganadas, como la inclusión de la vacuna contra el rotavirus que se aplica a todos los niños nacidos a partir del 1 de enero de este año.
Y otros triunfos parciales, en el que está la cobertura universal contra el neumococo en 10 departamentos del país donde la mortalidad por Infección Respiratoria Aguda es alta. ¿Dónde? En Cauca, Chocó, San Andrés y la población indígena de la Sierra Nevada de Santa Marta.
También estas vacunas se aplican en la población de riesgo y bajo peso al nacer en el resto del territorio nacional.
"Eso está aprobado hace un par de meses y apenas se está empezando a divulgar. Los usuarios de las EPS no las conocen y no las reclaman", opina Yepes.
Hoy termina la Jornada Nacional de Vacunación, así que acérquese a su IPS, lleve el carné de los niños y hasta el suyo para que completen el esquema de vacunación. Recuerde que el llamado es también para las mujeres en edad fértil de los 10 a 49 años y los adultos mayores de 60 años.