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Valentina, ni amargada ni fea

25 de enero de 2009

De Luz Amparo, Valentina Lizcano no tiene nada. La actriz es bonita, sensual, de buen genio y no para de reír. En lo único en que se parecen la artista y su personaje en la comedia Aquí no hay quién viva es en su origen santandereano (Valentina nació en Cali, pero su madre es de Bucaramanga).

Tras su paso por el reality Protagonistas de novela y la presentación del magazín infantil Bichos, Valentina está disfrutando con lo que había soñado toda la vida, actuar. A futuro, aspira personificar un rol de mala, de sicaria.

La revista VIERNES dialogó con Valentina sobre su papel en Aquí no hay quién viva y sobre lo que viene en su vida profesional y personal.

¿Cómo asume las criticas que ciertos televidentes hacen de Aquí no hay quién viva?
"Yo estoy muy contenta, al principio fue muy difícil que el televidente entendiera que era un formato diferente, una serie, una comedia, y además tampoco estaban acostumbrados a que se tratara el tema del homosexualismo de una manera tan abierta y fresca, tal como lo hemos hecho.
Hoy las cosas son diferentes, la gente se divierte y habla de Aquí no hay quién viva. Ya hay afinidad con los personajes".

¿Qué cree que la gente piensa de su personaje?
"A Luz Amparo ya no la ven como la mujer brava, sino que entienden que el mal genio de ella es porque está sola, porque es rechazada por todo el mundo y no encuentra el amor. Además, la única persona que ama, Wilson, no le para bolas. Yo creo que cualquiera reaccionaría de esa manera, hasta yo"

¿Se nota que ustedes como actores se gozan mucho el trabajo en la comedia?
"Es cierto, la pasamos buenísimo. Tratamos de ser muy profesionales y tomamos mucho del pelo entre corte y corte de escena, y a veces no podemos de la risa, porque hay situaciones y personajes muy chistosos. Por ejemplo, a mí me toca con el más chistoso de todos, Jimmy Vásquez (Wilson), un tipo y un actor maravilloso, con un excelente humor, que siempre nos hace reír".

La conocimos en Protagonistas de novela y luego en Bichos ¿Su verdadera pasión es la actuación?
"Si, total. Yo estudié actuación y siempre me he preparado para ser actriz, es lo  que quiero, aunque no dejo de lado la música, que me encanta, pero si me ponen a elegir me quedo con la actuación, sin dudar".

¿Cuando estaba en Bichos sintió temor de no lograr su sueño de ser actriz?
"No voy a negar que en un momento sentí miedo de encasillarme como presentadora de espacios juveniles y que el público se olvidara de mi rol de actriz, pero de la mano de Dios alcancé lo que me propuse, ser actriz".

Y la música...
"En este país es bastante complicado que le crean a uno de actor y cantante al mismo tiempo. Creo que el que mucho abarca poco aprieta y por eso prefiero irme para un solo lado, la actuación".

¿Está dedicada de lleno a Aquí no hay quién viva o tiene otros proyectos en TV?
"Estoy de lleno metida en la comedia, pero estamos en una época del año en la que hay muchos casting y uno no puede estar por fuera de ese medio. Ando presentado pruebas y a la espera de lo que suceda, poniendo mi carrera en manos de Dios, a la espera que salga algo bueno, en la que pueda mostrar una faceta diferente a la fea y malgeniada de Luz Amparo, en el que pueda ofrecer otras facetas".

¿Cómo le ha ido de fea, como Luz Amparo?
"Es lo máximo, lo mejor que me ha podido suceder. Luz Amparo sacó otra parte de mi personalidad, ese rol santadereano, ese carácter y esos modismos de la región, que pude explotar. Una delicia.
Al contrario de Luz Amparo, no soy una vieja amargada, soy una vieja que vive tomando del pelo y que se ríe todo el tiempo".