Valverde mira de reojo a sus rivales en España
La presencia de un desconocido puerto de segunda categoría, El Mediano, corto en kilómetros pero con rampas por encima del diez por ciento, hacía presagiar en la decimoséptima etapa de la Vuelta '09 lucha entre los seis primeros clasificados. Al final nadie se movió y apostaron por pasar y dejar las cosas para la siguiente jornada.
En Ávila, la tierra del chuletón y la comida consistente, el resultado fue un inesperado café "irlandés" descafeinado y bajo en graduación alcohólica porque ganó Philip Deignan (Cervelo), uno de los supervivientes de la escapada de 16 corredores que se formó en la ascensión al puerto de Mijares. Los que quieren vestirse de oro en Madrid prefirieron reservar la carne para la última parrillada. La que tendrá lugar en la sierra madrileña con doble ración de Navacerrada y La Morcuera como ingredientes principales.
El Mediano y sus rampas, similares a las del Xorret del Catí o La Pandera, habían despertado la expectativa entre los aficionados pero faltó la guarnición precisa para que los chuletones, poco hechos, al punto o muy hechos, sirvieran para saciar su selecto gusto gastronómico.
El banquete deberá esperar o la carne deberá ir al congelador a la espera de disponer una mejor ocasión para degustarla.
El colombiano Leonardo Duque (Cofidis) intentó embarcarse en la fuga, pero fueron tres de sus compañeros de equipo los que lograron colarse en la punta del tramo, para escalar al cuarto puesto de la general colectiva.
Duque llegó en el lote al lado de los grandes, 49°, a 9.43 y ganó una casilla, para instalarse 31°, a 50.11, y esperar lo que venga en las etapas de montañas que comienzan hoy.
A los cinco aspirantes para desbancar al áureo Alejandro Valverde (Caisse D'Epargne), Robert Gesink (Rabobank), Samuel Sánchez (Euskaltel Euskadi), Iván Basso (Liquigas), Cadel Evans (Silence Lotto) y Ezequiel Mosquera (Xacobeo Galicia), sólo les quedan dos oportunidades para hacerlo y una de ellas es hoy, entre Ávila y La Granja, sobre 174 kilómetros.