Histórico

Van 638 muertos y Egipto iría a guerra civil

Van dos días de choques entre Ejército y Hermanos Musulmanes. El fenómeno contagiaría la región.

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15 de agosto de 2013

El caos siguió reinando ayer en Egipto tras dos días de revueltas entre el Ejército y representantes de los Hermanos Musulmanes que acampan en diferentes parques de El Cairo pidiendo el regreso a la Presidencia del depuesto Mohamed Mursi, derrocado el pasado 3 de julio.

La tensión en este país árabe puso con los nervios de punta a las principales potencias del mundo porque podría replicarse la tensión en países de la región, después de que la cifra oficial de muertos ascendiera ayer e 638 personas y más de 2.000 heridos, según cifras del Gobierno.

No obstante, el Ministerio egipcio del Interior dio instrucciones este jueves a sus fuerzas para que empleen munición real para afrontar cualquier ataque contra las instituciones gubernamentales y los efectivos del orden.

En un comunicado, el Ministerio apuntó que tomó esta decisión a la luz de los ataques terroristas de los Hermanos Musulmanes contra instituciones y la Policía, en intentos por apoderarse de armas y bloquear caminos para sembrar el caos".

Casi al mismo tiempo, el Consejo de Ministros egipcio emitió un comunicado tras una reunión que mantuvo ayer donde manifestó su decisión de afrontar con toda la fuerza los actos de terrorismo y de sabotaje llevados a cabo por los Hermanos Musulmanes, a pesar del estado de emergencia decretado el miércoles y que se extenderá por un mes, además del toque de queda que sería levantado en función de cómo evolucione la situación de seguridad.

El primer ministro Hazem el Beblaui, se reunió con el jefe del Ejército, Abdel Fatah al Sisi, también titular de Defensa, y con el ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, quienes reiteraron que están decididos a cumplir el plan de transición trazado después del golpe militar contra Mursi, y que estipula la celebración de elecciones presidenciales y parlamentarias así como la reforma de la Constitución.

Una de las preocupaciones con este clima de guerra civil egipcio es su réplica en la región, como lo explicó Haleh Esfandiari, directora del programa Medio Oriente del Wilson Center en Washington: "si sigue este contagio Bashar al Assad en Siria continuará la matanza de sus oponentes con un mayor sentido de impunidad. En Irak, el primer ministro Nuri al Maliki se reforzará en su decisión de excluir a los sunitas de participar en el poder. En Bahrein y Arabia Saudita, los regímenes aplastarán cualquier disidencia. En Turquía, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan no sentirá necesidad de prestarle atención a los manifestantes que piden su renuncia. En Irán, el nuevo presidente centrista Hassan Rouhani podría conducirá al caos y volver una amenaza al propio régimen si la Guardia Revolucionaria imita el papel de los militares egipcios".

Por su parte, María Alejandra González, analista de la Escuela de Administración, Universidad Eafit, dijo que "la intervención violenta de esta semana, buscando controlar las manifestaciones descritas como anárquicas por los seguidores de Mursi, definitivamente no llevarán a una resolución del conflicto, sino que exacerbará el mismo, hasta alcanzar el nivel de guerra civil".

Naciones Unidas rechazó enérgicamente la violencia de este conflicto, y solicitó a ambos bandos optar por la reconciliación verdadera e inclusiva que oriente acciones pacíficas para el país.

También Estados Unidos y Gran Bretaña rechazan abiertamente las acciones violentas en Egipto, y pidieron al Gobierno respetar los derechos humanos y la libertad de manifestación pacífica.

El Departamento de Estado norteamericano dijo que revisaría la asistencia a Egipto en todas sus formas, luego de que el presidente Barack Obama cancelara los ejercicios militares conjuntos previstos para el mes próximo con el Ejército egipcio, al que Washington financia con 1.300 millones de dólares anuales.

"E.U. condena firmemente los pasos que han tomado el Gobierno interino y las fuerzas de seguridad de Egipto. Deploramos la violencia contra los civiles. Apoyamos los derechos universales esenciales para la dignidad humana, incluyendo el derecho a la protesta pacífica", dijo Obama desde su casa de vacaciones en la isla de Martha’s Vineyard, en Massachusetts.

Cooperación en duda

Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, advirtió posteriormente al jefe del Ejército de Egipto que "la violencia y las medidas inadecuadas hacia la reconciliación están poniendo en riesgo elementos importantes de nuestra cooperación en defensa".

Más tarde, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunió para discutir la situación luego de que los miembros del consejo Francia, Gran Bretaña y Australia solicitaran un encuentro, aunque fue a puerta cerrada y no se dio a conocer una resolución al respecto.

Mientras tanto, el portavoz de Hermanos Musulmanes, Gehad El-Haddad, dijo que la ira dentro del movimiento islamista de 85 años de trayectoria y millones de seguidores en todo Egipto, estaba fuera de control: "después de los golpes y arrestos y matanzas que estamos enfrentando, las emociones están demasiado elevadas como para ser guiadas por alguien", declaró a Reuters

Los Hermanos Musulmanes llamaron a sus seguidores a seguir marchando en El Cairo a pesar de la represión, mientras que analistas prevén que el conflicto continuará durante los próximos días con las procesiones funerarias de los muertos.

En cuanto a las salidas que puede tener este conflicto hay un camino que tiene nombre propio: E.U.

"Lo que ocurre en Egipto es un ataque a la historia por los centenares de muertos que dejan estos hechos y las pérdidas materiales en diferentes edificios históricos y mezquitas de El Cairo. Para E.U. y la Unión Europea el temor es que la situación se vuelva una nueva Siria. Ya hay una advertencia de Obama de reducir la ayuda a Egipto. Por eso podemos decir que los norteamericanos son los únicos que pueden apaciguar los ánimos porque no están dispuestos a que esta tensión afecte el proceso de paz entre Israel y Palestinos", aclaró por su parte Hasan Turk, profesor de Relaciones Internacionales de la U de A.