Histórico

VARGAS LLERAS, ¿JUGADO CON SANTOS?

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17 de mayo de 2013

A estas alturas nadie en Colombia tiene dudas de que Juan Manuel Santos va a anunciar su candidatura a la reelección presidencial. Sería ilógico no hacerlo, no tendría ninguna razón para no competir, sabiendo que tiene de su lado todos los elementos que le permitirían ganar y que al frente no ha podido despegar ningún candidato con fuerza.

Lo que sí admite dudas es cuál podría ser el esquema de trabajo de ahora en adelante cuando Santos tiene que terminar un gobierno inmerso en una apuesta delicada como el proceso de paz, una impopularidad sostenida y una campaña polarizada en la que su peor enemigo no pierde momento para pullarlo.

Y la pregunta es: ¿en todo esto qué papel jugará Germán Vargas Lleras ? Sabiendo los altísimos niveles de aceptación positiva que tiene, incluso superiores a los del expresidente Álvaro Uribe, según la última encuesta de Ipsos, conocida el mes pasado.

Se da por descontado que el ministro de Vivienda renunciaría a su cargo para apoyar desde afuera al presidente Juan Manuel Santos. Pero los números tan positivos en las encuestas, mucho mejores que los de Santos, el legado de las casas gratis y la ausencia de competidores fuertes, ¿podrían alentar una candidatura de Vargas independientemente si el Presidente se presenta?

Todo cabe dentro de un mundo donde las lealtades no son la norma y al contrario se mantienen mientras duren los beneficios.

Siendo realistas, incluso para el mismo Vargas Lleras con las opciones tan positivas, no sería una buena idea apostarle al premio mayor en 2014.

Sabe que enfrentarse a un presidente-candidato no es una tarea fácil y menos para quien ha estado cercano y se sale del primer círculo; situación que ya vivió él mismo cuando anunció en 2009 en el programa El Radar, de Caracol, que no acompañaría a Álvaro Uribe en un nuevo intento por reelegirse y sufrió los embates de quien estaba en el poder.

Vargas tiene claro, además, que en las proximidades de Santos no hay un posible candidato que pueda disputarle a él la sucesión cuando corresponda y por eso, no tendrá inconveniente en quedar como el mayor santista de todo el gobierno, defender esta administración desde la plaza pública y garantizar su posición en el partidor para las elecciones de 2018.

Lo anterior le dará tranquilidad a Santos de contar con un alfil de peso recorriendo el país y al terminar sus dos períodos no tendrá problema en entregar el mando, al fin y al cabo entiende que "cada alcalde manda en su año", como se decía anteriormente. Y que pretender retener el poder eternamente es una utopía.

P. S.: La Universidad Cooperativa de Colombia hace un gran esfuerzo en traer este lunes a Medellín a Andrés Oppenheimer para hablar sobre educación, tecnología e innovación. Vale la pena escucharlo.