Venezuela experimenta su debacle económica
El gobierno, consciente del lío que generaron años de políticas económicas erradas, espera no ver una derrota en las elecciones municipales.
Las cifras y los hechos están demostrando que el modelo de "socialismo del siglo XXI" está llevando al purgatorio a los venezolanos. El país vecino sufre las políticas económicas del tipo de gobierno que eligió desde 1999.
Justo ayer Fedecámaras, la mayor patronal venezolana, aseguró que 4000 industrias desaparecieron en los últimos diez años. Algo que atribuyó a las políticas económicas ejercidas desde que el chavismo está en el poder.
"205.000 establecimientos desaparecieron por culpa de este modelo económico, producto de esas pésimas políticas comerciales", dijo en una rueda de prensa el presidente de dicha entidad, Jorge Roig.
A estos datos se suman las reformas del gobierno de Nicolás Maduro para que los negocios vendan a precios cada vez más bajos. Es algo que recibió bien la población más pobre, pero que hace la situación mucho más crítica para la economía. La misma clase social que aplaudió estas reformas se ve en todo caso afectada por el fenómeno creciente y tedioso de las interminables filas que realizan los venezolanos para conseguir un escaso mercado básico.
Dos Venezuelas
El Colombiano consultó a Jesús Castillo, analista político independiente y docente en la Universidad del Zulia. Para el analista hay dos gremios empresariales en el país, y cada uno de ellos cuenta su verdad según la conveniencia de la oposición o el chavismo.
"Hay dos lecturas confrontadas. Una dice que hay productividad y empleo, Conindustria, y la otra es Fedecámaras, que tiene vínculos con la oposición y no tiene otra cosa qué decir, sino una versión completamente mala", dijo.
Para Castillo, el gobierno de Maduro, consciente de la crisis, intenta pactar con la mayor cantidad de empresas posible, mientras conserva una política de precios que las mantiene contra las cuerdas y en su bolsillo. Intenta ganar apoyos pensando en las elecciones municipales.
"El gobierno intenta mejorar al corto plazo la economía porque sabe que si no lo hace, jaque al rey. En años pasados atacó las empresas. Pero ahora con la crisis están intentando reaperturar el sector. Pero paralelamente mantiene su política de precios con intención electoral y para ganar cancha el 8 de diciembre", dijo.