VENEZUELA NO PUEDE CULPAR A COLOMBIA DE SU PROPIA CRIMINALIDAD
A raíz de la deplorable muerte de un joven diputado venezolano y de su compañera, se han escuchado en el vecino país voces destempladas que pretenden desviar hacia Colombia la responsabilidad del hecho criminal.
Sin avanzar las investigaciones, al menos en forma conocida, y descartar causas de violencia común o de crimen pasional, el Gobierno venezolano quiere vincular lo ocurrido con presuntos "paras" colombianos. No hay evidencias, a menos que se quieran fabricar, que permitan vincular estas muertes con un crimen político "para desestabiliazar a Venezuela", como lo ha dicho su presidente Nicolás Maduro.
Simplemente hay que recordar que Venezuela es hoy el segundo país más violento del mundo. El diputado chavista Robert Serra y su compañera María Herrera fueron asesinados con arma blanca en su residencia, en Caracas