Histórico

Venezuela se radicaliza

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30 de enero de 2010

Una frase que se escucha con frecuencia en los corrillos políticos es que han sucedido tantas cosas en las primeras semanas de 2010 en Venezuela que se siente como si hubieran pasado cuatro o cinco meses, y apenas termina enero.

La devaluación del bolívar, las protestas de los estudiantes tras el cierre de Rctv con una respuesta represiva de las autoridades, la expropiación del Hipermercado Éxito y la renuncia inesperada del vicepresidente de la República, Ramón Carrizález, tienen convulsionado al país.

Se suman a las dificultades ya enquistadas de racionamiento de agua y luz, los problemas en las cárceles y la inseguridad, los cuales el Gobierno no ha podido evitar. Como si fuera poco, gobiernos de otras naciones y organizaciones de derechos humanos llaman la atención sobre lo que sucede en Venezuela.

En medio de tanta discordia, el presidente Hugo Chávez responde con amenazas de enfrentar a quienes considera desestabilizadores y designa en cargos importantes a personajes reconocidos por su postura radical. Es buen momento de premiar lealtades.

Según la internacionalista Beatriz de Majo, esa radicalización es el resultado del creciente rechazo de la población a las políticas equivocadas de Chávez. "Cada día hay más manifestaciones espontáneas en todo el país, incluso en lugares donde antes no se protestaba" aseguró de Majo.

Ante la inesperada renuncia de Carrizález, uno de los hombres que por cerca de diez años ha mantenido a su lado en cargos importantes, el Presidente designó al ministro de Agricultura Elías Jaua como vicepresidente. Jaua es cercano a Chávez y la prensa local reporta que tiene nexos con grupos radicales internacionales. En Defensa nombró a Carlos Mata Figueroa, un hombre de carrera militar que ahora defiende el Socialismo del Siglo XXI.Pocos amigos
De acuerdo a la analista Rocío San Miguel, Chávez no tiene mucho de donde escoger porque se está quedando solo, premisa que comparte Beatriz de Majo. Las dos coinciden en que existe una gran desconfianza del Presidente no sólo frente a quienes le rodean si no con el propio Ejército.

El doctor en ciencias políticas, el ex militar José Machillanda, quien insiste que habla como civil para evitar problemas, dice que Chávez busca enfrentar el desmembramiento de su círculo íntimo designando un militar en el ministerio de Defensa para que contrarreste la irritabilidad y descontento que existe al interior del componente armado. Regresa a un militar activo a ese cargo, que es la máxima aspiración de quienes hacen carrera en las Fuerzas Militares.

Además, agrega el analista, pone en un cargo clave a un hombre como Mata Figueroa quien acepta la presencia de militares cubanos en Venezuela, una de las causas por las cuales, según se especula, habría renunciado Carrizález.

San Miguel sostiene que Carrizález es un militar retirado de la vieja guardia quien habría permitido la fuerte resistencia que hay al interior de las Fuerzas Armadas a la decisión de Chávez de darles prebendas a suboficiales ascendidos a cargos técnicos. También evitó la consolidación de la milicia bolivariana y la politización del mundo castrense.

Con la salida de Carrizález y el ingreso de Mata "se acaba la resistencia y se apuntala la revolución bolivariana en términos políticos, sociales y militares. Viene, por ejemplo, la profundización de la milicia bolivariana. El 4 de febrero se comenzarán a ver las celebraciones" insistió la especialista.

Es posible que se siga consolidando la presencia cubana. Según San Miguel "el sistema de seguridad del Estado, tan sensible como notarías, registros, identificación nacional y algunos aspectos de la inteligencia están en manos de cubanos. Es un delito grave y pone en riesgo la seguridad nacional", aseguró.

La analista militar también cree que Chávez vive su momento más difícil en mucho tiempo lo que se traduce "en el momento más peligroso porque va a arreciar su ferocidad. Si siguen las protestas vendrán tiempos aún más amargos para Venezuela. Él se está radicalizando".

También lo cree así el internacionalista Adolfo Salgueiro, quien no obstante, piensa que es una apuesta osada porque esta vez "la situación se le puede salir de las manos".