Viajaron tras un sueño y hallaron la muerte
DOS FAMILIAS paisas viven un drama tras la muerte de dos de sus seres queridos en Panamá. Al luto que causó el hecho se suma que el proceso de repatriación es costoso y doloroso. Sus amigos han colaborado.
El drama de las familias Fajardo Giraldo y Castrillón Silva apenas comienza: a la dolorosa pérdida de dos de sus seres queridos, las jóvenes Alison Fajardo Giraldo y Melisa Castrillón Silva, se suma el comienzo de la repatriación de sus cuerpos, un doloroso y costoso proceso.Alison era una joven de 21 años, del barrio Enciso de Medellín. Ya era madre, y buscaba un mejor futuro para ella y su bebé, y por eso decidió viajar a Panamá con el fin de analizar opciones de trabajo fuera del país.
Sin embargo, a su corta edad la sorprendió la muerte, el destino cruel que se la llevó junto a su amiga, también antioqueña, Melisa Castrillón.
Melisa tenía 20 años, era residente del barrio 12 de Octubre, y el pasado jueves emprendió su camino a Panamá en plan de vacaciones.
Sin embargo, el paseo finalizó la noche del sábado, cuando en compañía de Alison y un par de amigos sufrió un grave accidente.
Las dos colombianas se dirigían al sector de Playa Blanca, pero el viaje fue bruscamente interrumpido después de que el joven que conducía el vehículo perdiera el control del mismo y se estrellara contra un poste en el Puente de las Américas, ubicado en una de las entradas del Canal de Panamá.
Según las autoridades panameñas, el vehículo era conducido por el joven Diego Navarro, hijo de un reconocido empresario, y quien también falleció en el siniestro.
El calvario
El calvario para ambas familias comenzó una vez las jóvenes sufrieron el accidente pues, en primer lugar, las fotografías y los vídeos de sus cuerpos sin vida fueron publicadas en páginas web, redes sociales y algunos diarios panameños. En segundo lugar, porque el proceso de repatriación además de ser demorado, representa gastos millonarios para los cuales sus familias no están preparadas.
De inmediato, amigos y familiares de Melisa y Alison recogieron los fondos necesarios para que un tío de Melisa, Duván Alberto Alzate, se desplazara a Panamá y se hiciera cargo del proceso.
Yolanda Silva, madre de Melisa, manifestó que según lo comentado por Duván, la repatriación de cada cuerpo cuesta casi 4 millones de pesos.
"Todo el mundo puso de lo que ha tenido y gracias a Dios hemos podido recolectar", indicó Silva, quien hasta ayer desconocía las causas del accidente.
"El accidente fue el sábado y Duván me dijo que si le iba muy bien, posiblemente mañana jueves traería a Melisa", comentó.
Estas dos jóvenes que apenas comenzaban a vivir, dejaron a sus familias sumidas en el dolor y sólo con lo que la ayuda de sus amigos y familiares pueden brindarles.
Samuel Fajardo, el bebé de Alison, perdió a su madre pero no a su familia, pues todos se comprometieron a continuar con su crianza.
En los recuerdos de todos, y en medio de tanto dolor, quedaron las imágenes de Alison y Melisa, quienes eran tan apreciadas por sus amigos, que después de su muerte inesperada, recibieron ayuda para sus familias de manera desprendida.
Ahora, resta esperar los cuerpos para darles el último adiós.