Víctimas inician el año con terrenos propios
Pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y campesinos víctimas del desplazamiento forzado en Colombia fueron beneficiados por el Incoder para la adjudicación de 493.272 hectáreas entre agosto de 2010 y diciembre de 2011.
Solo en los departamentos de Bolívar, Cesar y Magdalena, el Incoder benefició a 682 familias víctimas del despojo ilegal, de las 30.000 que atendió en todo el territorio colombiano.
Para el caso de los pueblos indígenas, la entidad no solo les adjudicó terrenos baldíos, sino que restableció sus derechos y preservó sus culturas ancestrales con la ampliación y saneamiento de sus resguardos.
En octubre de 2011, los cuatro pueblos indígenas que conforman el resguardo kogui-kankuamo-arhuaco recibieron 28.884 hectáreas.
Juan Manuel Ospina, gerente del Incoder, destaca la importancia de propiciar escenarios para restituir a las víctimas y sus familias.
"La bandera sido retomar un camino para hacer realidad ese mandato de la Constitución de cumplir los derechos de la población campesina para acceder a la tierra y que, junto a sus familias, puedan construir un futuro digno", anota Ospina.
Además, con el fin de contribuir al mejoramiento de las zonas rurales del país, el 2011 también deja como resultado la creación de tres nuevas zonas de reserva en las regiones de Montes de María (entre Bolívar y Sucre) y Catatumbo (Norte de Santander).
Según Jennifer Mojica, subgerente de Tierras Rurales de la entidad, se reactivaron también, otras seis zonas de reserva y se realizaron dos convenios para sustraer áreas que se encuentran en reserva forestal para la formalización de los predios.
Lo primero para el 2012
Ospina anunció que durante 2012 el Incoder iniciará el programa de Bolsillos de Tierras. Estos son fondos del Estado que son administrados por la entidad y que servirán para la dotación de predios a campesinos en situación de vulnerabilidad o desplazamiento y que también servirán para la formalización de tierras a las comunidades étnicas.
En un primer momento serán intervenidas 120 hectáreas, que buscan beneficiar a 7.000 familias ubicadas en el Urabá antioqueño, Nariño, la Orinoquía y el Valle del Cauca.
Tierras baldías de la Nación, bienes fiscales patrimoniales recuperados de personas que los habían adquirido de manera ilegal y bienes de la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) transferidos al Incoder son los remitentes de los 2,4 millones de hectáreas que serán adjudicadas durante todo 2012 dentro de este programa.
Mojica manifestó que para los próximos días se terminará con la transferencia de 1.300 hectáreas de tierras que han sido objeto de extensión de dominio de cultivos ilícitos o del narcotráfico y que son remitidas al Incoder por parte de la DNE.
El predio Las Catas, ubicado en Ayapel (Córdoba) es uno de los primeros terrenos que serán transferidos del DNE al Incoder y con el que se espera, sean beneficiadas 164 familias.
Para Ospina, la situación de Las Catas se hizo relevante luego de que "fuera incautado y sometido a extinción de dominio por parte del DNE".
Las tierras que estén ligadas a proyectos productivos estarán acompañadas de componentes como viviendas rurales y créditos para ofrecer a las víctimas un bienestar integral. Así las familias desplazadas por la violencia comenzarán el nuevo año con tierras para trabajar.