Histórico

Viejos vicios aun manchan mapa político de Medellín

EL TEMOR POR la compra de votos no aparece en buena parte de las comunas de Medellín. Para muchos líderes, esta práctica hace parte de la cultura política y llegará a su fase crítica días antes de la jornada electoral.

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27 de agosto de 2011

Que a la sede de una Junta de Acción Comunal llegue un camión con 50 sillas plásticas es una buena noticia. Tendrán, por fin, más comodidad para hacer las reuniones de la tercera edad. Que el envío llegue en nombre de un concejal que aspira a repetir curul, es para los beneficiarios, irrelevante y, al tiempo, natural. Poco importa que recibir favores a cambio de votos sea un delito electoral. Ése es el candidato de la comunidad.

Transcurren las campañas políticas de 2011 y EL COLOMBIANO quiso conocer la percepción de los líderes en siete comunas de la ciudad. Tras el recorrido, la conclusión es que todavía, para muchos de ellos, la política está amarrada a prácticas como la compra y venta de votos, y que esto no es visto con malos ojos.

Otros, sin embargo, han empezado a sentir incomodidad con aquello que consideran un retroceso para la democracia y una forma de dañar el ejercicio público.

En medio de esto se da una paradoja. Tres líderes distintos, uno en Belén, otra en Manrique y otro en San Javier, comentaron el hecho de que uno de los candidatos a la Alcaldía de Medellín reunió a varias juntas de acción comunal para afirmar que, una vez estuviera en el cargo, iba a crear las condiciones para promover contratación en el tema de obras públicas que beneficiaran a estas organizaciones.

"Creo que esto es ilegal y es populismo", dijo un delegado de la Asocomunal Belén, que pidió reserva de su nombre. "Sobre todo porque sabemos que hay juntas que están conformadas por dos personas o que son muy débiles, entonces si se les adjudica un contrato, ellos actúan como intermediarios y el trabajo es para otros. Además, es claro que para arreglar andenes o reformar parques se necesita gente que sepa, muchos de nosotros no sabemos de este tipo de trabajos", dijo este abogado, que además preside la acción comunal de su barrio.

En casi todos los casos, los habitantes de estas comunidades afirman que han sentido la presencia de dos o tres candidatos, máximo. Reconocen con facilidad a Aníbal Gaviria Correa y a Luis Pérez Gutiérrez, aunque también hablan de que allá han llegado Federico Gutiérrez o la candidata Jacqueline Toloza, del movimiento Mira.

Orlando García, líder en Granizal, comuna 1 y candidato a la JAL, lamenta que en su comunidad no exista una verdadera cultura política y que los votantes se dejen permear por candidatos que en lugar de llegar con propuestas, formulan promesas.

"No hay conciencia de lo que significa el voto. La promesa de un político es suficiente para seducir a un elector. En las campañas hay muchos intereses, así uno quiera que la política sea limpia, siempre va a haber quien la ensucie, lo peor es que la cochinada no viene de abajo, sino de arriba".

Este reconocido líder comunitario en una de los asentamientos más pobres de la ciudad, asegura que "todavía" no han llegado a ofrecer mercados, pero "se sabe que eso va a pasar y también sabemos quién lo va a hacer".

Pero este es un mecanismo de doble vía, pues de la misma forma como se denuncia a los candidatos, hay quienes aceptan que algunas veces son los mismos líderes los que van a las campañas a buscar "recursos".

"Si el candidato no accede a las peticiones de determinado líder, éste dice que el candidato tal no colabora y que, por ende, no lo podemos apoyar, y así, tocan todas las puertas hasta que alguien termina abriéndoselas", aseguró otro líder en San Javier.

Algunas personas consultadas para este informe advirtieron que hay un "gancho" con el cual el candidato logra acercarse de manera legítima y propositiva a la comunidad.

"El hecho de que el aspirante conozca nuestro plan de desarrollo local y defina prioridades de este documento para incorporarlo al Plan de Desarrollo Municipal es muy importante, porque de verdad toca con lo más importante para los barrios. Esa es una señal de respeto y de que quieren trabajar de la mano con la ciudadanía. Hasta ahora, solo el aspirante liberal vino y trabajó este tema con nosotros", afirmó el delegado de Asocumunal Belén.