Wílmar Paredes: grande, fortachón y con clase
El paisa fue una de las figuras de Colombia, campeón del Panamericano juvenil de pista y ruta que se efectuó en México.
De él cuentan que es grandote, fortachón y lleno de vitalidad.
Pero lo más importante en la vida de Wílmar Andrés Paredes es que es un muchacho serio, dedicado y disciplinado.
Uno de sus principales y más fervientes animadores es Fernando Saldarriaga, presidente del club Nueva Generación, a quien en el 2011 le cayó un portento en sus manos.
Wílmar Andrés ganó cuatro medallas de oro en el Panamericano juvenil de ciclismo celebrado en Aguascalientes, México, donde el dominio de los tricolores fue ostensible en la ruta y con algo de lucha ante México en la pista.
"Wílmar es juicioso y dedicado. Y para acabar de ajustar una gran persona. Es un muchacho centrado en el deporte y en el estudio", resalta Saldarriaga, quien es a su vez el padre del técnico antioqueño Luis Fernando Saldarriaga, uno de los forjadores de Nairo Quintana y una camada grande de pedalistas colombianos.
Mide 1.78 y se trata de un corredor longilíneo que pinta para cosas buenas. Este año fue campeón nacional prejuvenil en Barranquilla, y ganador de la Vuelta a Guatemala de la categoría juvenil, a la que asistió por invitación de la organización, donde mostró sus condiciones en la ruta.
El pedalista de 18 años llegó a manos de Saldarriaga por recomendación de un amigo del papá del corredor. Y ahí mismo deslumbró por sus condiciones físicas y técnicas, además por su forma de ser.
Hoy hace parte de un grupo de antioqueños que responde a los dictados del nombre del club al que está afiliado: Nueva Generación que en estos años ha tenido la colaboración del 4-72 Colombia, otro de los cuadros formadores.
Y ahí está el paisa Wílmar Andrés, para ser pulido y catapultado en el ciclismo.