Ya desvela México a Colombia
LA SUB-20 DEBERÁ buscarle remplazo a Yeison Murillo y posiblemente a Héctor Quiñones. El paisa Luciano Ospina acompañaría a Pedro Franco en la zaga. Hay mucho por mejorar para el juego con los manitos del sábado.
Tranquilidad por el triunfo, cansancio por la exigencia ante Costa Rica y felicidad por la clasificación a los cuartos de final.
En ese ambiente se mueve hoy la Selección Colombia juvenil en el sitio de concentración, el hotel Marriott, previo al duelo del sábado frente a México, que otorgará un cupo para las semifinales del Mundial Sub20.
Después de verse a gatas con los ticos, que estuvieron a punto de dar la sorpresa y apagar el torneo en forma tempranera para los anfitriones, el técnico Eduardo Lara pide "a Dios y a la Virgen" por la recuperación del lateral Héctor Quiñones, e inspiración para elegir bien el remplazo de Yeison Murillo, quien deberá pagar una fecha de sanción por acumulación de dos tarjetas amarillas.
La ubicación de Javier Calle como lateral izquierdo no arrojó buenos resultados, pues el jugador del DIM ha hecho la mayor parte de su carrera como mediocampista. La alternativa será Juan David Díaz, que remplazó a Santiago Arias cuando éste se lesionó, pero le tocaría actuar con perfil cambiado.
El médico Nelson Rodríguez contó que el golpe que recibió Quiñones en el tobillo izquierdo requería de una radiografía para determinar si no estaba comprometido el hueso.
Contrario a lo que sucede muchas veces con algunos entrenadores y jugadores, esta vez en la Sub20 hubo consenso: Colombia no jugó bien contra Costa Rica.
Tras el duelo típico de una Copa Mundo en las instancias definitivas, cerrado de principio a fin, los muchachos de Lara ya tienen la cabeza puesta en México, al que derrotaron por 2-1 en la segunda ronda del Torneo Esperanzas de Toulon.
Y quién mejor para hablar de ese adversario que el volante Michael Ortega, del registro del Atlas: "es un equipo que se entrega, corre, juega vertical y no dan balones por perdidos".
Al indagarle por la forma en que se puede derrotar, el atlanticense, que el martes no daba más en la cancha de El Campín, comentó que la clave estará en la "concentración desde el pitazo inicial y moviéndolo para atacar los espacios que deje".
Para James Rodríguez, el duelo en Toulon es apenas una anécdota, pues "el de este sábado será totalmente diferente". Y recordó que no es fácil jugar un Mundial, con estadio lleno y bajo una gran responsabilidad con el país.
Así, con optimismo y conscientes de que deben mejorar demasiado para aspirar a una casilla en la final, pasan las horas de los juveniles colombianos que si no le temen a México, lo respetan porque, además de buenos jugadores, es un equipo acostumbrado a actuar en la altura, una ventaja que tuvieron al final, pero cuyo mito lo derrumbó Costa Rica.