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Agresiones contra la prensa en cobertura electoral se dispararon 227% frente a 2022, según la FLIP

Luego de que se registraron ocho nuevas agresiones en la primera vuelta, la fundación instó a las instituciones y a las campañas presidenciales a frenar la estigmatización y el bloqueo a los medios. Sobre todo, en una de las elecciones más polarizadas de la historia reciente.

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Estudié periodismo en la Universidad del Rosario en Bogotá, con mención en Relaciones Internaciones. Fui editora del medio universitario Plaza Capital e hice mis prácticas profesionales en la Unidad Investigativa del periódico El Tiempo. En el periodismo tengo gusto por temas investigativos, políticos, de denuncias y sobre coyuntura internacional. Apasionada por la lectura, los capuchinos y los atardeceres.

hace 2 horas

Sin libertad de prensa no existe la democracia. Cuando una pluma se acalla, se esconde o deja de publicar, el precio no lo pagan los periodistas; el daño se le hace a toda la población. Por más que se ha intentado cubrir estas elecciones de forma idónea, un informe de la Fundación para la Libertad de Prensa muestra todo lo contrario. En comparación con 2022, las agresiones contra la prensa durante el cubrimiento electoral aumentaron un 227 %.

Las alarmas se encendieron tras el balance de orden público y garantías para el ejercicio del periodismo durante la primera vuelta presidencial de este pasado domingo. De acuerdo con el reporte de la organización, durante la jornada se registraron ocho agresiones contra periodistas que cubrían las votaciones, la mayoría de ellas correspondientes a obstrucciones directas a su labor.

Con estos nuevos casos, la cifra de agresiones relacionadas con el cubrimiento de la campaña, candidatos o asuntos políticos asciende a 59 episodios violentos o restrictivos entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2026.

Según el informe, el principal foco de conflicto durante la jornada electoral estuvo ligado a la implementación de las directrices de seguridad del Gobierno nacional. Según denunció la FLIP, las disposiciones emitidas por el Ministerio del Interior sobre el uso de cámaras y dispositivos de registro en las urnas carecieron de claridad.

Esta ambigüedad, en últimas, provocó que jurados, funcionarios y miembros de la fuerza pública exigieran de forma arbitraria acreditaciones que no contempla la ley, restringieran el acceso a los puestos de votación o cuestionaran abiertamente el trabajo de los reporteros.

Sobre todo en la práctica, el vacío normativo sembró incertidumbre y temor a sanciones o expulsiones, lo que llevó a varios periodistas hacia la autocensura en un día de máxima difusión informativa.

Más allá e simplemente comunicar, en el comunicado de la FLIP se señala que “el cubrimiento periodístico de las elecciones presidenciales es una garantía esencial para la transparencia, la deliberación pública y la confianza ciudadana en el proceso democrático. La labor de periodistas y medios de comunicación permite documentar el desarrollo de la jornada electoral, visibilizar eventuales irregularidades, contrastar información de interés público y contribuir a que la ciudadanía tome decisiones informadas”.

¿Qué viene ahora?

Quedan tan solo semanas para que se lleve a cabo la segunda vuelta presidencial, que, en medio de una polarización entre dos bandos diametralmente contrarios, ha exacerbado los odios, las narrativas del “si no estás conmigo, estás en mi contra” y varios señalamientos que ponen al otro, que no es del “bando” de una ideología afín, al otro lado de la grieta política.

Ahora más que nunca la prensa cumple un rol fundamental. Es por eso que la FLIP lanzó, de forma determinante, un llamado a las instituciones, autoridades electorales y a la fuerza pública para que adopten medidas que garanticen un entorno seguro para el ejercicio del periodismo.

Se enfatizó en la necesidad de evitar bloqueos informativos durante la jornada, señalando de manera textual: “Es fundamental que los funcionarios se abstengan de imponer restricciones arbitrarias y faciliten el acceso de periodistas a los espacios de interés público relacionados con el proceso electoral. Las autoridades deben proteger a la prensa y asegurar que puedan desarrollar su trabajo sin presiones, intimidaciones ni interferencias indebidas”.

Una de las principales preocupaciones de la fundación radica en los posibles vacíos normativos que puedan dar pie a censuras en el cubrimiento de la jornada de los comicios y lo que pueda pasar en las urnas el próximo 21 de junio.

Por este motivo, la FLIP instó directamente al Ministerio del Interior a emitir una nota aclaratoria sobre los alcances del Decreto 211 de 2026. Según esto, se requiere una orientación urgente “que explique con claridad sus disposiciones sobre el uso de los celulares y cámaras para el cubrimiento periodístico en los puestos de votación, y la identificación de medios y periodistas”.

Todo, con el fin de evitar interpretaciones erróneas y obstrucciones a la labor informativa durante las votaciones.

Por último, la FLIP dirigió también su llamado de atención a los dos candidatos que se enfrentarán en las urnas este 21 de junio: Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Los instó a asumir un compromiso democrático, serio y con el respeto hacia los periodistas que cubrirán las elecciones.

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Más cuando en este contexto, donde ninguno de los dos candidatos, hasta el momento, se ha enfrentado en un debate, la fundación recordó que el periodismo es vital para el voto informado y advirtió que “quienes aspiran a ejercer la Presidencia, el cargo más importante de la Nación, no pueden estigmatizar a la prensa y deben rechazar cualquier agresión en su contra”.

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