Nacional venció 2-1 al Pasto, mantuvo el liderato y clasificó de manera anticipada a los playoffs. Vea los goles
Nacional no la tuvo fácil, pero con eficacia, carácter y la magia de Rengifo derrotó a Pasto y selló su clasificación anticipada.
Comunicador Social-Periodista bilingüe (inglés y español). He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Hago parte de EL COLOMBIANO. Recibí premios Ovations de la NBC. Lideré el sitio web hispano de NBCOlympics.com para los Olímpicos de Beijing 2008, edité y establecí el contenido de video original para la programación en web de la Selección Mexicana en Medios Digitales de Telemundo. Responsable de la gestión editorial de la portada de yahootelemundo.com. Enviado especial al Mundial de Rusia 2018, la Copa América en Chile 2015, los partidos de clasificación al Mundial de la Selección Colombia, la Asamblea General de la ONU en 2009, y el rescate de los 33 mineros en Chile.
Atlético Nacional volvió a hacer de Pasto un territorio de resistencia, pero no de derrota. Sufrió, dudó por momentos y tuvo que apelar a la jerarquía en los instantes clave, pero terminó imponiendo su ley: 2-1 sobre el conjunto volcánico, tres puntos que no solo lo sostienen en la cima de la Liga, sino que también le aseguran, de manera anticipada, su lugar en los playoffs.
El inicio no fue cómodo para el verde. En el estadio La Libertad, el conjunto local salió decidido a imponer condiciones y durante varios minutos logró que Nacional jugara lejos del arco rival, cediendo la iniciativa y mostrando imprecisiones. Sin embargo, el fútbol tiene esos giros inesperados que cambian partidos, y Nacional encontró el suyo en una transición rápida.
A los 21 minutos, el venezolano Eduard Bello apareció con inteligencia: ganó por arriba y, con un cabezazo preciso, dejó habilitado a Alfredo Morelos. El delantero no dudó. Definió con contundencia y silenció momentáneamente el empuje local. Era el 1-0, un golpe que parecía desacomodar al local.
Pero Pasto no tardó en reaccionar. Apenas cinco minutos después, Andrey Estupiñán tomó la responsabilidad en una jugada individual, desequilibró y encontró el empate. El 1-1 devolvía la justicia a un primer tiempo parejo, en el que ambos equipos mostraron sus armas, pero también sus fragilidades.
Para el complemento, el partido se abrió. Nacional adelantó líneas y Pasto no renunció a buscar el arco contrario. En medio de ese ida y vuelta, Bello volvió a encender las alarmas: en una acción individual, definió por encima del portero, pero el balón no cruzó completamente la línea. Fue un aviso, un presagio de lo que estaba por venir.
El juego también tuvo espacio para la polémica. El técnico español Risueño protagonizó un momento insólito al fingir una agresión de Morelos. El árbitro, atento, no compró la escena y dejó seguir, aunque la interrupción consumió minutos valiosos que luego serían añadidos.
Y cuando el partido parecía enredarse, apareció la claridad. Juan Manuel Rengifo, ese jugador que entiende los tiempos y los momentos, tomó el balón fuera del área a los 77 minutos y sacó un remate certero que se convirtió en el 2-1 definitivo. Un gol que desató la celebración visitante y que terminó de inclinar la balanza.
El cierre fue de resistencia. Nacional defendió la ventaja con oficio y experiencia, asegurando un triunfo que vale más que tres puntos. Con este resultado, llegó a 30 unidades, se mantuvo en lo más alto de la tabla y selló su clasificación a la siguiente fase.
Además, extendió una hegemonía que ya parece costumbre: 17 partidos sin perder ante Pasto, 10 de ellos en territorio nariñense. Una racha que habla de dominio, pero también de carácter en plazas siempre complejas.
Ahora, con el objetivo inmediato cumplido, el verde mira hacia lo que viene. Su próximo reto será el miércoles, a las 8:30 p.m., cuando reciba a Cúcuta por la fecha 15. Pero más allá del calendario, queda la sensación que en Liga, incluso cuando no brilla, sabe ganar. Y eso, en el camino hacia el título, suele marcar la diferencia.