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Dolph Lundgren, ingeniero químico y actor en Rocky, cuenta cómo pasó de villano a presentador

El recordado Iván Drago de las películas de Rocky tiene hoy 68 años y gracias a su otra profesión, ingeniero, fue seleccionado para presentar el programa Grandes Máquinas en History Channel. Hablamos con él.

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Publicado hace 11 minutos Actualizado hace 40 minutos

Por Sergio Villamizar / Colprensa

A inicios de los años ochenta, un joven sueco con un máster en ingeniería química llegaba a Estados Unidos al haber ganado una beca en matemáticas para estudiar en el MIT.

Pese a su 1.96 metros de estatura y su cuerpo atlético trabajado gracias a su pasión por el judo desde la adolescencia, y más adelante por el karate, Dolph Lundgren no aterrizó en Estados Unidos, como muchos otros, para cumplir el sueño de ser estrella de cine, pero lo logró.

Más por tener un ingreso extra, que por verdaderas ambiciones de convertirse en actor –o una persona famosa–, hizo una primera pequeña aparición en una de las películas de James Bond, A view to a kill, pero antes de que se estrenara, fue invitado para realizar el casting para una nueva película de boxeo, sin saber que sería la cuarta entrega de Rocky, y que sería para hacer el papel del villano principal: Iván Drago.

Más de cuatro décadas después, y con una trayectoria que supera los 150 largometrajes, Dolph Lundgren viaja por el mundo y la gente de todas las edades no dejan de llamarlo por su personaje en Rocky IV: Iván Drago.

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Ahora, a sus 68 años de edad, se une a History Channel para ser el presentador y productor de una nueva serie, Grandes Máquinas, que se estrenará en la noche del miércoles 28 de octubre, presentando las máquinas más extraordinarias jamás creadas, desde el cohete Saturn V que llevó al hombre a la Luna y el tren de levitación magnética de Shanghái hasta el avión supersónico Concorde, las primeras computadoras personales, gigantes de la ingeniería y sorprendentes tecnologías de espionaje.

Dolph Lundgren habló sobre esta nueva experiencia en el mundo de la presentación y televisión, además de sus más de cuarenta años en el mundo de la actuación, siendo uno de los villanos de mayor impacto en la historia de Hollywood.

¿Cómo surgió la idea de convertirte en conductor de una serie History?

“Se acercaron a mí y me propusieron la serie. La historia es algo que siempre me gustó desde que era chico, la historia de las guerras, especialmente porque mi papá era oficial de las Fuerzas Armadas suecas. Además, yo hice el servicio militar y muchas de estas máquinas, de hecho, fueron desarrolladas con fines bélicos, obviamente lo sabemos. Quería hacer algo diferente, no solamente actuar, sino hacer algo que reflejara un poco más mi vida privada”.

Durante más de 40 años ha creado una imagen como actor de acción, en especial, interpretando villanos rudos, ¿cómo ha sido la experiencia de mostrarse como Dolph Lundgren frente a las cámaras?

“Es la oportunidad de mostrar un poco de mi formación y de mi interés por la historia, en especial, por la historia militar. Además, tengo un libro que sale dentro de poco en Estados Unidos, será una autobiografía, y también un documental sobre mi vida, en lo cual he trabajado en los últimos años.

Son proyectos que muestran un lado diferente de mí. Estoy intentando hablar de las luchas que atravesé, de las dificultades, de los altibajos y también de los triunfos. Quizás esto logre inspirar a otras personas para que puedan enfrentar sus propias batallas y alcanzar sus propios éxitos. Así que esta serie también es una oportunidad para mostrar otro lado de mí”.

¿Cómo ha sido la experiencia de realizar este documental para Netflix donde habla de su vida?

“Creo que es importante que, cuando estás en una posición como la mía, cuando tienes cierta notoriedad, hablar de estas cosas. Es importante ser muy honesto al respecto. En mi caso, me hizo sentir mejor, que había un propósito detrás de lo que me había ocurrido, y noto que la gente responde a esto bastante bien.

Casi todas las familias atraviesan alguna enfermedad grave, así que realmente me hace bien hablar no solamente de mi batalla contra el cáncer, sino también de mi infancia y, bueno, de lo difícil que es ser una estrella de acción, con todas las lesiones y los desafíos físicos que eso también implica”.

En su faceta académica, ¿cómo ha visto la realización de programas en el que se divulga la ciencia y se despierta la curiosidad de las nuevas generaciones por la ciencia?

“Creo que la historia es muy importante para comprender el mundo en el que vivimos. No estoy seguro de que las generaciones jóvenes estén tan interesadas en la historia como quizás nosotros teníamos que estarlo, que a nosotros nos obligaban a aprenderla en la escuela, y aunque la historia es importante, siento que con las redes sociales, probablemente muchos chicos no piensan demasiado en la historia. De ahí, la importancia de este tipo de series, porque las generaciones jóvenes pueden descubrir de dónde provienen las cosas, y que estas no aparecen mágicamente de un día para otro. Hubo muchísimo trabajo, esfuerzo y creatividad detrás de la creación de estas máquinas”.

En los últimos a este canal han llegado históricas personalidades, como Morgan Freeman, Laurence Fishburne, Danny Trejo, William Shatner, Kevin Bacon, Dan Aykroyd, Kevin Costner e incluso Mark Wahlberg, ¿Cómo se siente al formar parte de este grupo?

“Son personas muy famosas, exitosas y respetadas, así que definitivamente es lindo formar parte de ese grupo. Estamos viendo una especie de regreso a la televisión y a contar historias sobre nuestro pasado, porque gran parte de las redes sociales, como dije antes, gira alrededor de una frase breve, de un instante”.

Además de su larga experiencia frente a las cámaras, está la ventaja de sus conocimientos académicos en ingeniería...

“Estudié Ingeniería Química durante cinco años y obtuve un máster, así que comprendo, especialmente en el caso de algunas de las máquinas, cómo funcionan y demás. También pasé un año en las Fuerzas Armadas suecas, así que eso me dio cierto conocimiento sobre cuestiones militares.

De hecho, también estudié historia de la guerra en la universidad como materia secundaria. Así que siento que estoy bastante capacitado para hablar sobre estos temas”.

A lo largo de los años, la ciencia ficción imaginó máquinas y tecnologías que finalmente se convirtieron en realidad. ¿Hay alguna película que haya visto, o quizás alguna de su carrera, que le haya hecho pensar: “Algún día esto realmente podría existir”?

“Muchas veces interpreté una especie de experimento tecnológico o un producto de la tecnología. En Rocky IV, por supuesto, estaba el sistema soviético creando a este atleta imbatible. Algunos de los equipos de gimnasio que usaba no existían en aquel momento, pero ahora, si vas a un gimnasio, tienen algunas de esas máquinas o máquinas de aspecto similar. Creo que cuando filmamos la película Stallone consiguió todo ese equipamiento y era tecnología de vanguardia en aquel momento.

Soldado Universal, por supuesto, muestra la creación de soldados androides, con extremidades artificiales y componentes artificiales en sus cuerpos, y ahora, yo mismo tengo algunos componentes artificiales hoy en día, como un reemplazo de tobillo y un reemplazo de cadera. Así que creo que, con la robótica, algunas de esas cosas pueden llegar a ocurrir, y probablemente ocurran en el futuro también en la vida real”.

¿Cómo habría sido su vida si nunca hubiera descubierto el mundo del cine?

“Creo que habría tenido menos lesiones, pero quizás me habría aburrido un poco más. Tuve una vida muy agradable en el cine y muchísimas aventuras. Aprendí mucho sobre mí mismo, sobre el mundo, sobre las emociones, sobre la humanidad a través de la actuación. Como ingeniero químico, no creo que hubiera aprendido todo eso. Creo que la vida tiene que ver con crecer, con encontrarnos a nosotros mismos, con descubrir quiénes somos realmente.

Como ingeniero químico probablemente habría pasado muchos años en un laboratorio y después quizás habría creado una empresa o algo así. Tal vez perforando en busca de petróleo, quién sabe. Pero creo que habría sido una historia diferente y no era lo que estaba destinado para mí”.

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¿Trabajar en esta nueva serie cambió su manera de ver la relación entre los seres humanos y las máquinas?

“En Rocky IV, de alguna manera, yo interpretaba a una máquina o al ser humano perfecto, así que era natural que me entrenaran utilizando máquinas de alta tecnología y obviamente me interesan las máquinas desde que era chico porque mi papá era ingeniero, mi hermano mayor era ingeniero y mi hermano menor es ingeniero.

Siempre estuve pensando en la ciencia y en las máquinas, y leyendo sobre estos temas por mi cuenta. Creo que mi carrera cinematográfica me acercó a algunas máquinas, como muchos vehículos, armas y cosas por el estilo, pero también leo mucho y he leído muchísimo sobre otros inventos, descubrimientos y desarrollos”.

Hace 30 años interpretó a un tipo de héroe retorcido, el predicador callejero de ‘Johnny Mnemonic’, que lo enfrentó cara a cara con la locura del mundo digital y con la idea de que algún día las máquinas podrían ser capaces de pensar por sí mismas, lo cual ahora está siendo una realidad...

“Esa película era interesante. Obviamente, también era interesante que estuviera protagonizada por Keanu Reeves, siendo películas que apuntan hacia algo que está ocurriendo, donde las líneas entre la realidad y aquello que nuestra imaginación puede crear, se están volviendo un poco borrosas. Ahora, la gente vive su vida en sitios web. Creo que nuestro mundo va a estar cada vez más impulsado por la tecnología”.

Es ingeniero y actor, ¿cómo fue para usted explicar todos los detalles de estas grandes máquinas?

“Es algo diferente para mí hacer una serie como esta. Empecé interpretando a una máquina, por decirlo de alguna manera, como Iván Drago, y como soy ingeniero, tengo una relación cercana con las máquinas, con la ingeniería y con la ciencia. Esto me da la oportunidad de mostrarlo.

Creo que, si hiciera otra temporada, incluiría más máquinas que me interesen personalmente y que tengan alguna conexión con mi vida, si fuera posible, o con mi carrera”.

Hablando sobre el libro que lanzará, ¿qué etapa de su vida fue la más difícil de contar?

“Creo que la parte interesante es cómo nuestra infancia nos moldea como seres humanos y cómo la mayoría de nosotros pasamos el resto de nuestras vidas intentando cumplir algo que viene de la infancia, dejar atrás algo de la infancia o aprender de algo que nos ocurrió cuando éramos chicos.

Gran parte de aquello en lo que nos convertimos, según dicen, ya está programado antes incluso de que tengamos recuerdos, cuando tenemos dos o tres años. Así que creo que por eso somos, en cierta manera, un misterio para nosotros mismos.

En mi libro, la parte más interesante para mí fue intentar hacer ese recorrido: ¿por qué? ¿Qué me pasó? ¿Por qué pasó? ¿Y por qué tomé determinadas decisiones en mi vida? Es una historia bastante fascinante. Y a veces es como estar leyendo sobre otra persona”.