Colapsó página web de Indumil tras decreto del Gobierno que reactivó los salvoconductos de armas
Fuentes militares manejan dos hipótesis: el colapso del servidor por exceso de consultas o, incluso, un ataque cibernético.
Periodista especializado en temas de crimen organizado, terrorismo y conflicto armado. Creador del podcast Revelaciones del Bajo Mundo. También soy escritor y dramaturgo, autor de las obras teatrales “La Trilogía del Mal” y “Estallido”.
Luego de la publicación del decreto presidencial que levantó la suspensión general para el porte de armas en Colombia, la página oficial de internet de la Industria Militar (Indumil) colapsó.
Los usuarios que trataban de ingresar a la entidad con la cual se tramita la compra de las armas, se encontraron con restricciones en la tarde de este martes.
Una de las hipótesis es que fue tal la avalancha de visitantes, que el servidor se sobrecargó; aunque tampoco se descarta un ataque informático, según fuentes militares consultadas por EL COLOMBIANO.
Hasta el momento Indumil no ha comunicado oficialmente las razones para esta falla en su portal.
El Decreto 1368 de 2026, firmado por el presidente Abelardo de la Espriella, autoriza que vuelvan a operar los permisos de porte que se encuentren vigentes y cumplan con las condiciones establecidas por la ley, mientras que quienes quieran acceder por primera vez a un arma deberán someterse al procedimiento y a los controles correspondientes.
Tal parece que fue tal la expectativa generada, que cientos de solicitantes trataron de tramitar sus solicitudes al mismo tiempo, apenas se enteraron de la noticia en la mañana de este martes.
El docente y abogado penalista Juan Francisco Navarrete precisó, en diálogo con este diario, que “ante la desinformación que circula en redes, una precisión jurídica necesaria: el Decreto 1368 de 2026 del Gobierno no decreta el libre porte de armas en Colombia. La norma levanta la suspensión generalizada de los permisos, eliminando el trámite del permiso especial excepcional. Esto reactiva la eficacia de los salvoconductos individuales vigentes, bajo el estricto régimen del Decreto Ley 2535 de 1993”.
Aclaró que “el proceso de control estatal sigue siendo riguroso, incluyendo la indispensable verificación de antecedentes penales y judiciales que administra la Fiscalía. El control soberano y la regulación de las armas se mantienen con firmeza en manos del Estado”.
Es importante recordar que, si bien Indumil es la encargada de la fabricación, venta y entrega del arma de fuego al comprador, la entidad en la cual se tramitan los permisos de porte y tenencia es el Departamento Control Comercio de Armas, Municiones y Explosivos (DCCAE) del Comando General de las Fuerzas Militares.
Las restricciones a los permisos de porte y tenencia se intensificaron durante el gobierno de Juan Manuel Santos, con el propósito de mitigar la violencia en los centros urbanos y los pueblos. Dicha suspensión se venía renovando cada año.
Al anunciar su decreto, el presidente De la Espriella acotó que “durante años se restringió al ciudadano que cumple la ley mientras los criminales siguieron armándose ilegalmente hasta los dientes. Eso tiene que cambiar (...). La seguridad de Colombia no puede seguir construyéndose desarmando al ciudadano que cumple la ley y dejando armados a los bandidos”.