Lucas Murillo será operado de corazón abierto este lunes en Bucaramanga
El niño de siete años, que se hizo viral tras pedirle ayuda al presidente Abelardo De la Espriella, será llevado al quirófano a las 7:00 de la mañana. Su familia pidió acompañarlo con oraciones.
Comunicadora social de la Universidad Católica Luis Amigó, con experiencia en la Gobernación de Antioquia (Casa Antioquia, Bogotá) y en Alianza Team. Actualmente vinculada a El Colombiano. Apasionada por la comunicación digital y las narrativas con impacto social.
En este momento, siendo las 7:00 de la mañana, Lucas Murillo, el niño que ha mantenido en vilo a Colombia por su estado de salud tras hacerse viral su llamado al presidente Abelardo de la Espriella, está siendo sometido a una cirugía de corazón abierto en Bucaramanga. El procedimiento se realiza después de que una junta médica de la Fundación Cardiovascular revisara los resultados de sus últimos exámenes y determinara que esta es la alternativa que puede seguir en su proceso médico.
Mientras se acercaba la hora de entrar al quirófano, Lucas permanecía junto a sus padres en Bucaramanga. Andrea García contó que habían tratado de explicarle, de acuerdo con su edad, qué ocurriría durante la intervención: “Está bien, alegre, contento, dispuesto. Hemos estado poco a poco diciéndole lo que va a pasar (...) ahí va, tranquilo, esperando y confiando en Dios”, dijo la madre.
Además, quiso enviar un mensaje a quienes han seguido su historia. En un video compartido por su familia con EL COLOMBIANO, pidió acompañamiento con las oraciones de los colombianos: “Hola, yo soy Lucas Francesco Murillo García y hoy ya me va a operar, hoy ya es lunes, hoy ya es 21 de septiembre y gracias por apoyarme y necesito de su oración. Chao”, dice el niño en el video con una sonrisa.
Una cirugía de corazón abierto de alto riesgo
Los médicos explicaron a la familia que se trata de una intervención de alta complejidad y que existen riesgos importantes asociados al procedimiento. Entre las posibles complicaciones está la dificultad para establecer una nueva circulación sanguínea y la posibilidad de problemas neurológicos durante el proceso: “Es de alto riesgo para la vida del niño”, señaló Andrea.
La decisión de llevarlo al quirófano se tomó después del último cateterismo y de las mediciones realizadas durante la evaluación. Con esos resultados, el equipo médico estudió las alternativas disponibles y determinó que Lucas podía ser llevado a cirugía.
“Él es consciente que la oración a él lo mantiene”: La oración también acompaña a Lucas antes de la cirugía
La familia ha preparado a Lucas para la intervención también desde la fe. Sus padres le han explicado que será sometido a una cirugía de corazón y que existen riesgos, incluso la posibilidad de que no sobreviva: “Le hemos dicho que puede suceder incluso la muerte, que se puede convertir en un angelito también”, relató Andrea en entrevista con RCN.
Lucas, según su madre, comprende la importancia de la oración y ha pedido que quienes conocen su historia acompañen al equipo médico y a su familia: “Él es consciente que la oración a él lo mantiene, le da fortaleza”, explicó.
Por eso, antes de entrar al quirófano, el niño quiso volver a hablarle a quienes han estado pendientes de su historia. Ahora, sus padres esperan mientras Lucas se encuentra en el quirófano, acompañado por el equipo de especialistas que realiza la intervención. En la cirugía cardiovascular también participan médicos de Estados Unidos que apoyan el procedimiento: “Solo nos queda pedir una oración, Dios va a curarle ese corazoncito a Lucas”, concluyó Andrea.
Lucas compartió con sus ocho hermanos antes de entrar al quirófano
El fin de semana, Lucas Murillo volvió a encontrarse con sus ocho hermanos en Bucaramanga. Ellos viajaron desde Cúcuta para verlo antes de la cirugía de corazón abierto a la que sería sometido este lunes en la Fundación Cardiovascular.
Hacía cerca de dos semanas que los hermanos no estaban juntos. Durante ese tiempo, habían seguido el proceso de Lucas a través de fotografías, videos y videollamadas, pero esta vez pudieron volver a estar frente a frente. Se encontraron en la terraza de la institución, donde compartieron, hablaron y jugaron.
Para la familia, ese encuentro tuvo un significado especial porque era una de las últimas oportunidades para estar juntos antes de la intervención. Andrea, explicó que querían que el niño pudiera compartir con sus hermanos antes de la cirugía, acompañarlo y darle ánimo en las horas previas a su ingreso al quirófano.
Después del encuentro llegó la despedida. Sus hermanos regresaron a Cúcuta mientras Lucas permaneció en Bucaramanga junto a sus padres, a la espera de la intervención.
El llamado de Lucas al presidente que conmovió al país
La historia de Lucas se hizo pública hace unas semanas, cuando el niño grabó un video dirigido al presidente Abelardo De la Espriella para pedir ayuda con su atención médica. “Yo no quiero morir”, dijo entonces, mientras explicaba que nació con una cardiopatía, tiene solamente medio corazón y necesita una valoración para avanzar hacia un posible trasplante.
El mensaje se hizo viral y llegó hasta la Presidencia. De la Espriella pidió a la ministra de Salud, Ana María Vesga, ponerse al frente del caso. Después de esa gestión, Nueva EPS confirmó el traslado de Lucas a Bucaramanga y la Fundación Cardiovascular dispuso un avión ambulancia para llevarlo desde Cúcuta.
Lucas llegó a la institución el 1 de septiembre y comenzó ahí una nueva evaluación. Los médicos realizaron estudios, entre ellos un cateterismo, y posteriormente analizaron los resultados en una junta médica. Ahora, casi tres semanas después de aquel llamado, la familia recibió la decisión de ser operado este lunes.
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